Este domingo 16 de agosto se celebra el día de las infancias en todo el territorio nacional, atravesado por la suba de precios y los índices inflacionarios que no rompen el piso del 2 por ciento. Bajo este clima, en el programa “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO 103.5, el empresario y distribuidor de juguetes Alejandro Caffaro trazó un panorama crudo sobre la actualidad del sector, marcando que, a pesar de la fecha comercial, “no hay mucha alegría” y que “las ventas vienen lentas, vienen complicadas” desde hace ya varios años.
Los costos cada vez más altos
La dinámica del consumo ha cambiado drásticamente. Según Caffaro, las ventas que antes se distribuían a lo largo de un mes, ahora se concentran casi exclusivamente en los últimos días debido a las promociones bancarias. “Se complica mucho porque como se concentran sobre el final, hay que imaginar qué es lo que se va a vender sin posibilidad de reponer porque no queda tiempo”, explicó el empresario en el aire de la radio.
A este factor se suma el clima, ya que los días de lluvia suelen retraer el consumo, aunque el ticket promedio varía significativamente, mientras que en supermercados se habla de 15.000 pesos, en las jugueterías el gasto oscila “según las zonas entre 45 y 65.000 pesos”.
Los factores que preocupan al sector
Sin embargo, los desafíos del sector van más allá de la coyuntura económica. Caffaro advirtió sobre dos fenómenos estructurales que preocupan a la industria, el avance de la tecnología y una alarmante estadística demográfica. “Hay una preocupación en el ambiente juguetero por la brusca caída de la tasa de natalidad que en Argentina cayó un 40 por ciento”, señaló con contundencia.
Además, destacó que los niños “van acortando su edad de juego” al migrar hacia celulares o tablets cada vez más jóvenes, lo que genera un mercado con “menos chicos y que juegan menos tiempo”.
En cuanto a las preferencias, las licencias clásicas como Paw Patrol (líder en preescolar hace 15 años) o las marcas de Marvel siguen vigentes, conviviendo con nuevos éxitos como Gabby’s Dollhouse y el interés por las manualidades en edades más avanzadas. A pesar del crecimiento del canal digital, Caffaro defendió el valor del comercio físico, asegurando que a las jugueterías que mejor les va son aquellas que ofrecen una experiencia: “Los que mejor les va son las jugueterías que cuando vos entrás decís: ‘¡Wow, qué bueno que está esta juguetería!’”.


