En un contexto en el que las rutinas de skincare se volvieron tendencia en redes sociales y cada vez más adolescentes consumen productos dermocosméticos sin indicación médica, un grupo de dermatólogas de Rosario realizará este viernes una jornada gratuita sobre cuidado de la piel. La actividad será a las 18 en el Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez, ubicado en Santa Fe y Laprida, y cuenta con el acompañamiento del Concejo Municipal, la Municipalidad de Rosario y el propio museo.

La propuesta se enmarca en el Día Internacional del Cuidado de la Piel y busca promover información basada en evidencia frente a la creciente circulación de consejos virales, recomendaciones comerciales y contenidos difundidos por creadores de contenido sin formación específica en dermatología.
El fenómeno del skincare y la desinformación en redes
Las especialistas advierten que el cuidado de la piel pasó, en muchos casos, de ser una práctica de higiene y prevención a convertirse en un fenómeno de consumo impulsado por algoritmos y tendencias digitales. Entre los casos que observan con mayor frecuencia aparecen niñas y adolescentes interesadas en activos como el retinol, rutinas de múltiples pasos y reacciones cutáneas provocadas por el uso indiscriminado de productos promocionados en redes sociales.
A diferencia de otros aspectos de la salud, donde suele consultarse a un profesional antes de iniciar un tratamiento, el uso de dermocosméticos muchas veces se realiza sin asesoramiento médico. Sin embargo, estos productos contienen principios activos específicos que pueden alterar la barrera cutánea cuando se utilizan de manera inadecuada o sin considerar el tipo de piel de cada persona.

Una jornada con especialistas rosarinas
La actividad fue organizada por las dermatólogas Julia Bonifacio y Agustina Galván, y contará con las disertaciones de Guillermina Giardini, Romina Bárzena, Eliana Kos y Gabriela Campodónico.
Durante la jornada se abordarán temas vinculados con el cuidado cotidiano de la piel, la fotoprotección, el uso responsable de productos dermocosméticos y la importancia de consultar a profesionales matriculados antes de iniciar tratamientos estéticos o dermatológicos.
Un problema que ya genera medidas en otros países
El crecimiento de la desinformación en torno al cuidado de la piel también comenzó a generar respuestas regulatorias en distintos países. En Francia, por ejemplo, se implementaron restricciones para que creadores de contenido sin formación médica no promocionen tratamientos o consejos vinculados con la salud, con el objetivo de combatir el fraude y el intrusismo profesional.
Las dermatólogas sostienen que la exposición permanente a imágenes retocadas y estándares irreales puede impactar en la salud mental de adolescentes y jóvenes, favoreciendo cuadros de ansiedad, dismorfia corporal y conductas obsesivas relacionadas con la apariencia.
Al mismo tiempo, remarcan que las redes sociales también pueden convertirse en una herramienta de prevención cuando son utilizadas por profesionales para difundir información confiable sobre fotoprotección, detección temprana de lesiones y prevención del cáncer de piel.
“Como profesionales en dermatología clínica y estética, entendemos que la piel influye mucho en nuestra imagen, en cómo nos sentimos con nosotros mismos y cómo queremos mostrarnos hacia el exterior, por lo cual no debemos minimizar el deseo de querer vernos y sentirnos bien o reducir el skincare a una cuestión de vanidad”, señalaron las organizadoras.
Y agregaron: “Nuestra imagen muchas veces va de la mano de nuestra autoestima y nos ayuda de una manera muy positiva a atravesar el día a día. Sin embargo, debemos asimilar que no existen pieles perfectas, y que si las vemos, probablemente tengan filtros o retoques digitales. La piel tiene textura, líneas de expresión y cambia con las estaciones porque es un órgano que nos protege del exterior, regula nuestra temperatura y también nos ayuda a vincularnos con otras personas a través del contacto”.

