La iniciativa fue impulsada por el concejal Fabrizio Fiatti, del bloque Unidos por Rosario, y apunta a reforzar los controles sobre el espacio público y combatir la aparición de microbasurales en distintos puntos de la ciudad.
Cámaras con inteligencia artificial para detectar infracciones
Según el proyecto, el sistema municipal de videovigilancia podría complementarse con herramientas de inteligencia artificial capaces de analizar imágenes en tiempo real.
El objetivo es identificar a quienes depositen residuos en sectores prohibidos y contar con registros que permitan avanzar con las correspondientes sanciones.
La propuesta también plantea incorporar por primera vez una definición específica de microbasural, teniendo en cuenta factores como el volumen y la permanencia de los residuos acumulados.
A su vez, el proyecto establece que la utilización de estas herramientas deberá respetar las normas vigentes sobre protección de datos personales y derecho a la intimidad.
Multas de hasta 2.000 UF
La iniciativa contempla una modificación del Código de Convivencia Ciudadana para incrementar las sanciones vinculadas al arrojo ilegal de residuos.
En el caso de quienes tiren basura en parques o paseos costeros, las multas podrían ubicarse entre 300 y 1.500 UF.
En tanto, generar un microbasural o quemar un contenedor podría derivar en multas de entre 500 y 2.000 UF. De acuerdo con el proyecto, esta última cifra equivale actualmente a unos $4.184.000.
El valor de la Unidad Fija (UF) se calcula tomando como referencia el precio del litro de nafta súper de YPF.
Campaña de concientización
Además del endurecimiento de las sanciones, la propuesta contempla una Campaña de Concientización para informar a los vecinos cuáles son los lugares habilitados para depositar residuos.
La iniciativa también se vincula con el programa Plazas de Bolsillo, que busca recuperar espacios afectados por la acumulación crónica de basura y transformarlos en áreas de uso y esparcimiento para los vecinos.
De esta manera, el proyecto combina videovigilancia, inteligencia artificial, mayores multas y campañas de concientización como herramientas para reducir el arrojo clandestino de residuos en Rosario.


