El inicio del invierno llegó con bajas temperatura, escasez y largas filas en las estaciones de servicio de GNC por el impacto directo en el sistema energético. La ciudad de La Plata se ha convertido en el epicentro de la crisis de suministro que dejó a miles de usuarios, especialmente taxistas y remiseros, frente a surtidores cerrados. La medida que desde el gobierno y el sector energético sostienen necesaria para adelantarse a posibles picos de demanda, dejó a la capital bonaerense, con solo 6 estaciones del producto con contrato firme, con tope de hasta 1000 metros cúbicos por día de GNC. En tanto, las localidades vecinas de Berisso y Ensenada se limitó la venta de GNC en aquellas bocas de carga que no cuentan con contratos en firme.
Contrato interrumplible vs. contrato no interrumpible
Las distribuidoras de todo el país restringieron a firmas con contrato interrumpible, esto significa que los usuarios no prioritarios de gas natural por red pueden acceder al suministro mediante contratos con las distribuidoras, estos cuentan con dos categorías: firme o no interrumpible y por otro lado, interrumpibles.
El acuerdo con la distribuidora de gas que tiene un contrato no interrumpible garantiza el suministro continuo, es independiente de la demanda y solo puede interrumpirse en un periodo corto por una emergencia, obligando a la empresa proveedora a priorizar estas estaciones, que incluso abonan una tarifa más elevada por esta garantía.
En tanto, industrias y estaciones de servicio que no cuentan con estos beneficios y por su parte, tienen contratos interrumplible, como el nombre lo indica, pueden ser desconectados de forma temporal por emergencia o prioridad en el abastecimiento de esenciales -hogares, centros de salud o industrias-.
Para Pedro González, presidente de la Cámara de Expendedores de GNC, en diálogo con La Cielo FM 103.5 la situación en la capital bonaerense no es casualidad sino el resultado de una estrategia comercial fallida. “La Plata es el lugar más emblemático de todo esto porque tiene 46 estaciones de GNC y lamentablemente es la peor publicidad que nos pueden hacer”, disparó el dirigente gremial. Según González, la mayoría de los empresarios platenses fueron convencidos hace tiempo de pasar a “contratos interrumpibles” con la distribuidora Camuzzi porque eran más baratos.
Sin embargo, el ahorro parece ser una ilusión matemática frente a la inactividad forzada. “Nosotros hicimos la cuenta: ¿cuántos días de la estación cerrada me compensa el ahorro que hago todo el año? Eran 22 días. Ya llevan 12”, advirtió González, sugiriendo que si el corte se prolonga, el beneficio de pagar un gas más económico se diluye completamente. Además, denunció que este ahorro no se traslada al surtidor: “No es que La Plata vende más barato que el resto, al contrario. Los precios más baratos están en el AMBA”.
Protestas en la ciudad

Ante la falta de gas en estaciones habilitadas taxistas, remiseros y conductores particulares realizaron cortes y protestas en la ciudad de La Plata en diferentes estaciones de servicio por el desabastecimiento, recordemos de alrededor de 46 servicios de combustible, la capital bonaerense tiene solo 6 con contratos no interrumpibles. Esta situación puso el foco en el transporte, con usuarios sin servicio y trabajadores perdiendo el día abonado.
La respuesta de la distribuidora: la “demanda prioritaria”
Del otro lado del mostrador, la voz de la empresa proveedora de gas no tardó en llegar. Minutos más tarde Rodrigo Espinosa, director de relaciones institucionales de Camuzzi, en diálogo con La Cielo en “Todo no se puede”, le adjudica la problemática al marco regulatorio estricto a cumplir cuando la presión de los gasoductos cae por el frío intenso. “La demanda prioritaria, que abarca viviendas, centros de salud, hospitales y escuelas, es la máxima prioridad”, afirmó. Cuando este consumo se dispara, la capacidad de los caños llega a su límite y se activan los cortes preventivos, empezando por las industrias y siguiendo por las estaciones con contratos interrumpibles.
Espinosa aportó datos técnicos que exponen la vulnerabilidad de la región, “en La Plata hay un promedio de 40 estaciones, de las cuales 34 tienen contratos interrumpibles y solo 6 están despachando porque tienen contrato firme”. Comparó esta realidad con Mar del Plata, donde el panorama es inverso, “el 75 por ciento del parque de estaciones son firmes, por lo cual hoy están todas despachando”.
Un sistema al límite y el factor infraestructura
Al ser consultado sobre por qué falta gas en un país con Vaca Muerta y nuevos gasoductos, Espinosa fue pragmático al señalar el “atraso que ha tenido la Argentina en materia de desarrollo de infraestructura energética”. Explicó que el sistema enfrenta un crecimiento vegetativo constante de usuarios que se conectan a la red, lo que exige inversiones que llevan tiempo madurar. “No es una foto, es una película que va evolucionando en consumos que siempre van hacia arriba”, sentenció el directivo de Camuzzi.
Por su parte, González insistió en que la solución está en manos de los estacioneros platenses, quienes deberían solicitar el cambio a contratos “firmes” para garantizar el suministro. “Si las estaciones tuvieran contrato firme no habría ningún problema, porque el consumo de GNC no mueve la aguja del sistema nacional”, concluyó, estimando que el sector representa apenas el 5 por ciento del consumo total del país.

