En los jardines de rectorado de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) la comunidad universitaria se reunió en vísperas del 17 de agosto, fecha en que se conmemora el paso a la inmortalidad del General José de San Martín, la casa de estudios rindió un cálido tributo al Libertador de Argentina, Chile y Perú.
El acto institucional comenzó con el izamiento de la Bandera Nacional a cargo del vicepresidente Académico, Marcelo Pecoraro. A su alrededor, autoridades, trabajadores nodocentes, docentes y miembros de la comunidad universitaria acompañaron el momento.
Esta ceremonia se enmarca en el Programa “Alta en el cielo”, una iniciativa impulsada por la casa de estudios platense que convoca semanalmente a trabajadores y equipos de gestión a participar del izamiento del pabellón nacional. Un espacio que busca poner en valor los símbolos patrios y renovar el compromiso institucional con la identidad argentina.
Guitarra, bombo y tradición
La cultura y la memoria popular tomaron el centro del jardín cuando el folklore comenzó a sonar con las guitarras de Martín Deferrari —trabajador nodocente del área de Compras y Licitaciones de la UNLP— y Gonzalo Agüero —integrante del Museo Musical Dr. Emilio Azzarini— que le dieron voz a dos piezas entrañables del cancionero popular: “Déjame que me vaya” y “Añorando”.
Acompañando los acordes, la danza le puso cuerpo al sentimiento patrio. Los bailarines Ayelén Herrera y Federico Monoscalco, integrantes del Grupo Municipal de Danzas de Berisso y coordinadores del área de Tango y Folklore del Rectorado, desplegaron su arte sobre el césped, regalándole a los presentes un espectáculo visual tan sincero como emotivo.

Entre aplausos, mates compartidos y el flamear de la celeste y blanca, la UNLP volvió a demostrar que el legado de San Martín sigue vivo, en los libros de historia y en la memoria colectiva del compromiso cotidiano con los valores democráticos.

