Este viernes se reunión en el salón Antonio Cafiero la recientemente decretada comisión de Legislación General, una de las más importante del Senado, si no la más, dado que marca los ritmos legislativos. La presidenta de la Cámara alta, Verónica Magario, había firmado el decreto el lunes y la comisión se convocó para su primera reunión. Los integrantes votaron y Germán Lago, referente del gobernador Axel Kicillof, se quedó con la presidencia como lo había adelantado INFOCIELO. Hechos, con Marcelo Leguizamón, se anotó en la vicepresidencia y Pedro Borgini (MDF) como secretario.
Lejos de calmar las aguas en la encendida interna entre el kicillofista Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora, estos últimos pusieron el grito en el cielo durante tres momentos de esta semana: el lunes, cuando Magario dejó correr el proyecto, el jueves, cuando Sergio Berni reunió al bloque y no pudieron encarrilar nada, y hoy, cuando no votaron la designación de Lago como presidente aduciendo que “no era lo hablado”. Fue el senador Diego Videla quien fijó la posición del kirchnerismo en la comisión. El bloque oficialista no goza de buena salud y el riesgo de separación está latente.
De los 11 integrantes de la comisión, 10 dijeron presentes (Federico Fagioli estuvo ausente), 2 de ellos vía zoom: Guillermo Montenegro y Diego Videla, senador que responde al kirchnerista intendente de Pehuajó, Pablo Zurro. Este último fue el único que no votó la designación de autoridades al indicar que “me voy a abstener porque en la discusión de nuestro bloque se había decidido otra cosa”, marcando el descontento camporista en el reparto de comisiones.
El resto de la comisión la conforman: Fernando Coronel (FP-MDF), Ayelén Durán (FP-MDF), Carlos Curestis (LLA), Gonzalo Cabezas (LLA) y Carlos Kikuchi (UyL).
UNA REUNIÓN QUE NO ARREGLÓ NADA
Este jueves, Sergio Berni reunió al bloque para intentar calmar las aguas por el reparto de comisiones. Nada de eso sucedió luego de las 4 horas de reunión.
La principal señal que dejó el mitín del oficialismo en el Senado es que Malena Galmarini sigue encaminada para quedarse con la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA). El movimiento genera resistencia en La Cámpora, que perdería el control de una de las comisiones más sensibles de la Cámara alta. Aunque desde el kirchnerismo aseguran que la negociación todavía no está cerrada, en los hechos el esquema de poder parece no haberse modificado tras el encuentro.
Con Lago ya como presidente de Legislación General, dentro de una de las tribus peronistas interpretan ese movimiento como una “devolución de gentileza” por haber impulsado a Mario Ishii en la línea de sucesión del Senado. “Por eso lo impuso Axel y Magario le dio un apoyo explícito”, deslizan desde el oficialismo.
Mientras tanto, La Cámpora tendría que conformarse con la presidencia de Presupuesto, donde asoma Emmanuel González Santalla, quien hasta hace pocos días se mostraba firme para continuar al frente de ACA. Sin embargo, en el kirchnerismo duro advierten que la disputa no está terminada y prometen dar una nueva pelea cuando las comisiones deban constituirse formalmente y votar autoridades, algo que hoy no ocurrió dado que no pudo frenar la designación de Lago.
En ese reparto interno todavía queda una incógnita: la estratégica comisión de Reforma Política sigue sin dueño definido y aparece como la pieza que podría terminar de equilibrar el reparto entre massistas, kicillofistas y kirchneristas.

