La reunión del bloque de senadores de Fuerza Patria, convocado por el presidente Sergio Berni, dejó más dudas que certezas y expuso que la tregua interna sigue siendo extremadamente frágil. Pasadas las 16 horas fueron llegando senadores y senadoras al lugar designado para la reunión. Si bien hubo saludos cordiales de cortesía, el clima se cortaba con navaja, graficó uno de los participantes.
Luego de que pasaran 4 horas y 12 minutos desde que llegó el primer senador, la discusión se cerró -mas no se acabó-, no hubo cambios de fondo en el reparto de las comisiones y el esquema que impulsa la vicegobernadora Verónica Magario se mantendría prácticamente intacto. Sin embargo, lejos de cerrar heridas, el encuentro profundizó el malestar entre los distintos sectores del peronismo bonaerense.
La principal señal es que Malena Galmarini, referente massista, sigue encaminada para quedarse con la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA), un movimiento que genera fuerte resistencia en La Cámpora, que perdería el control de una de las comisiones más sensibles del Senado. En el kirchnerismo aseguran que la negociación todavía no está cerrada, aunque en los hechos el mapa de poder parece no haberse movido tras el cónclave del martes. Desde el MDF kicillofista aseguran que “La Cámpora ya manejó esta comisión el año pasado y no con grandes resultados, es momento de un cambio”.
Legislación General quedaría para Germán Lago y ya se habla de una convocatoria para este viernes. En una de las tribus peronistas afirman que la decisión de que Lago esté al frente de la comisión que maneja los tiempos legislativos es “una devolución de gentileza por poner a Ishii en la línea de sucesión, por eso lo impuso Axel y Magario le dio un explicito apoyo para que esto suceda”.
La Cámpora deberá conformarse con Presupuesto, en donde comandará Emmanuel González Santalla, que creía estar aferrado al sillón de la presidencia de ACA, pero le corrieron el arco. El kirchnerismo duro no da por terminada la pelea y promete un nuevo round cuando las comisiones se citen por primera vez y haya que votar.
La estratégica comisión de Reforma Política todavía no tiene dueño, sería la que desempate este triplete con el cual se dividieron el botín entre massistas, kicillofistas y kirchneristas, el cuarto punto se sigue jugando y sin resultado a la vista.
El clima dentro del bloque quedó cargado de tensión y varios dirigentes admiten por lo bajo que la convivencia está “atada con alambre”. Las diferencias entre el camporismo y los sectores alineados con Axel Kicillof siguen sin encontrar un ordenador claro y crece el temor a una fractura política si no aparece una conducción que logre contener a todas las tribus. El massimo mira expectante y siempre dispuesto a negociar para no romper la unidad, mientras tanto, el Senado continúa prácticamente paralizado y sólo habría margen para avanzar con proyectos menores que no vuelvan a detonar la interna.

