La interna del peronismo bonaerense volvió a meter presión en el Senado y amenaza con profundizar la parálisis legislativa que atraviesa la Cámara alta desde el inicio del período ordinario. Con las comisiones todavía sin terminar de conformarse -falta la estratégica Reforma Política- y sin sesiones en lo que va del año, el bloque de Fuerza Patria se prepara para una reunión clave convocada por el presidente de la bancada, Sergio Berni, en medio de una creciente tensión entre el kicillofismo, el cristinismo y el massismo.
“Magario se cortó sola amparada en el articulo 155 y no respetó lo elevado por Berni como acuerdo de bloque. Por eso ella saca ese decreto inconsulto con las otras partes y la bomba explota porque lo que dice el decreto no respeta el acuerdo al que se había llegado”, expresó un legislador peronista.
El articulo 155, al que refiere esta fuente indica que “al iniciarse las sesiones ordinarias se procederá, cuando corresponda, a la designación de los miembros de las comisiones permanentes. Si no se resolviera lo contrario, la Presidencia hará las designaciones”. La matancera, tal vez intentando presionar para que se acabe la paralización de la Cámara que preside, lanzó el decreto que, según cuentan, podría hacer estallar el bloque por los aires si hoy no se llega a un final que convenza a todas las tribus peronistas.
El trasfondo de la discusión sigue siendo el reparto de poder dentro de las principales comisiones del Senado. Asuntos Constitucionales, Presupuesto, Legislación General y Reforma Política concentran una disputa que ya dejó de ser administrativa para convertirse en una pelea política de fondo entre las distintas terminales del oficialismo. La negociación más delicada gira alrededor del posible desembarco de Malena Galmarini en Asuntos Constitucionales, un movimiento que obligaría a reubicar al camporista Emmanuel González Santalla y reabrir todos los acuerdos que parecían encaminados.
“Se había acordado de que al massismo le correspondía Legislación General, en el decreto de Magario, le dan ACA (asuntos constitucionales y acuerdos). No es que el massismo se muere por tener esa comisión, pero si le hizo ruido que ese acuerdo no se respete”, afirmó una fuente legislativa a INFOCIELO.
En ese contexto, en todas las tribus del peronismo esperan un llamado ordenador que permita bajar la tensión y evitar una escalada mayor. Tanto Axel Kicillof como Verónica Magario aparecen como las figuras con capacidad para intervenir y cerrar un esquema de convivencia que hoy está lejos de consolidarse.
En los pasillos del Senado ya hablan, incluso, de riesgo de fractura dentro del bloque si no aparece una síntesis política que contenga a todos los sectores. Si bien el decreto que dio a conocer Magario tiene a los integrantes de cada comisión, menos de una que prometió salir en decreto complementario, La Cámpora se ocupó de avisar que los primeros nombres no corresponden a quienes serán los presidentes, como ocurre habitualmente, sino que se votará en la primera reunión.
Mientras tanto, la Cámara sigue sin actividad y con la interna como principal tema de agenda, y no con los proyectos, que debería ser el principal objetivo de los legisladores que no sesionan ordinariamente desde noviembre de 2025.

