Estudiantes y Católica empataron 1-1 en el primer chico de los octavos de final de la Libertadores. Los Cruzados festejaron un empate inesperado y el Pincha se llevó la amargura de una derrota, ya que dejó pasar una oportunidad única de ampliar la diferencia y jugar la vuelta en Chile con un ventaja importante.
El León activó el modo Copa. No solo dejó rápidamente atrás las recientes derrotas ante Boca y Riestra, sino que además mostró una mejoría importante que ilusiona a los hinchas. De entrada salió con otra actitud, otra iniciativa, y se lo notó más fluido, con mayor convicción y preciso.
Todo ello se potenció aún más con el gol temprano de Tobio Burgos, que trajo tranquilidad y confianza. El equipo de Medina se sacó la espina de no poder convertir en sus últimas dos presentaciones y jugó con mayor soltura, administrando la ventaja y especulando con la desesperación del rival.
Piovi y Castro contuvieron al equipo y le dieron seguridad, tanto para cubrir espacios defensivamente como para darle salida en el inicio de los ataques. Estudiantes no pasó sobresaltos en el fondo y se mantuvo sólido en todas las líneas. Un cambio de chip notable sobre todo desde la actitud y el compromiso.

Para el complemento la dinámica no se vio demasiado alterada. Los Cruzados intentaron adelantarse en el terreno de juego pero al mismo tiempo dejaron mucho espacio entre líneas, algo que el Pincha supo aprovechar para generar riesgo, pero no así para concretar.
El equipo de Medina tuvo sus oportunidades para estirar la ventaja pero no estuvo certero. La más inexplicable fue la de Pérez, que falló solo de frente al arco y dejó al conjunto chileno con vida. Y aunque nada indicaba que la visita podía aproximarse al empate, un remate de Zampedri y un desvío fortuito vencieron a Muslera e igualaron el partido.
Estudiantes mereció más que el empate, hizo un partido correcto peleando todas las pelotas y con buenos pasajes de fútbol y control. Sin embargo, sólo acertó la del inicio, dejó corta la diferencia en el marcador y la Católica no lo perdonó. Un empate que le puede sentar mejor a los Cruzados, pero que en el desarrollo fue ampliamente favorable para el Pincha.

