Fue un choque de cabezas que enseguida preocupó como tal. Porque situaciones así, claro, siempre generan una alarma extra. Pero lo más sorprendente fue la imagen que se vio después, cuando Tiago Palacios, quien protagonizó esa acción justamente con Valencia (el volante de la Católica), se levantó con un tremendo chichón en su cabeza.
La imagen, en algún punto, fue tan impresionante como impresionable. Porque se le hizo un huevo tremendo, que le impidió seguir unos minutos más, pero que finalmente debió ser reemplazado, porque a medida que pasaban los minutos la hinchazón parecía agravarse.
Es por eso que, a los 66 minutos de partido, el 10 de Estudiantes fue reemplazado por Baltasar Rodríguez, quien al mismo tiempo tuvo su estreno con la roja y blanca a pocas horas de llegar como refuerzo.

Ahora, quedará saber si esta situación tiene una consecuencia para Palacios de cara al Clásico del sábado, aunque para eso habrá que esperar su evolución en las próximas horas y algún estudio complementario que también se le haga por precaución.

