El regreso de Joaquín Correa a Estudiantes despertó una enorme ilusión entre los hinchas. Tras más de una década en el fútbol europeo, el delantero volverá a vestir la camiseta albirroja con un objetivo claro: aportar su jerarquía a un equipo que quiere seguir peleando por cosas importantes, con la Copa Libertadores como gran objetivo. Pero, además, su vuelta reabrió una vieja promesa que había quedado guardada en la memoria de los fanáticos.
Corría 2014 y Correa disputaba sus últimos partidos con la camiseta del Pincha antes de ser transferido al fútbol europeo. Luego del triunfo 4-2 ante Tigre en el Estadio Ciudad de La Plata, el atacante dejó una frase que hoy cobra un significado especial.
“Mi sueño es salir campeón con Estudiantes. Si me toca irme, me voy a ir con esa espina”.
Finalmente, esa transferencia se concretó y el tucumano inició una exitosa carrera en Europa, donde pasó por clubes de primer nivel y llegó incluso a ser cuerpo estable de la Selección Argentina. Sin embargo, aquella cuenta pendiente con Estudiantes nunca pudo saldarse.

Doce años después, el destino le ofrece una nueva oportunidad. Con su regreso ya confirmado, Correa tendrá la posibilidad de cumplir el sueño que confesó cuando apenas comenzaba su carrera profesional: ser campeón con el club que lo vio nacer futbolísticamente.
La frase, que volvió a viralizarse en las últimas horas tras conocerse su regreso, refleja que la historia entre Joaquín Correa y Estudiantes todavía tenía un capítulo por escribir. Ahora, con la camiseta albirroja otra vez sobre los hombros, buscará dejar atrás aquella espina que lo acompañó desde su partida y transformarla, finalmente, en un título junto al club de sus amores.

