Lucas Cornejo se despidió de Estudiantes después de 14 años en el club y continuará su carrera en Delfín de Ecuador. El volante ofensivo comunicó su salida mediante una sentida carta publicada en su cuenta de Instagram, en la que repasó el camino iniciado durante su infancia y dejó en claro que su alejamiento no representa un adiós definitivo.
“Hoy me toca despedirme, pero será solo un hasta luego”, escribió el futbolista, que transitó todas las etapas formativas de la institución hasta alcanzar la Primera División. Cornejo llegó al Pincha cuando era muy chico y se marcha luego de haber defendido la camiseta albirroja en infantiles, Inferiores y el plantel profesional.

Su salida también fue importante para la planificación del mercado de pases de Estudiantes. Después de concretar las incorporaciones de Joaquín Correa y Baltasar Rodríguez, el Departamento de Fútbol necesitaba liberar un cupo para poder inscribir a ambos en el Torneo Clausura. Para la Copa ya contaban con la correspondiente habilitación.
En un primer momento, el futuro de Cornejo parecía estar en AEL Larissa de Grecia, pero las diferencias surgidas durante la negociación entre los clubes frustraron la operación. Mientras esa posibilidad perdía fuerza, se reactivó el interés de Delfín y las conversaciones avanzaron hasta concretar la llegada del mediocampista al fútbol ecuatoriano.
“Estudiantes es una parte muy grande de quién y cómo soy hoy”, expresó el jugador en otro tramo de su mensaje. También agradeció a todas las personas que lo acompañaron durante su formación y a los compañeros con los que compartió los diferentes momentos de su extensa etapa en City Bell.

La partida de Cornejo le permitió al León obtener el cupo que necesitaba, complementario al generado por la venta de Mikel Amondarain al Bologna de Italia. De esta manera, Estudiantes podrá registrar a Joaquín Correa y Baltasar Rodríguez en el Torneo Clausura. Ambos quedarán a disposición de Alexander Medina para el Clásico Platense del próximo sábado si el entrenador decide incluirlos.
Cornejo cerró su carta con la tranquilidad de haber entregado todo durante su recorrido con la camiseta albirroja. “Me voy con la frente en alto y la conciencia tranquila, sabiendo que di todo de mí y que nunca bajé los brazos”, señaló antes de completar su despedida con una promesa que refleja su vínculo con la institución: “Un abrazo grande a todos y volveré pronto”.

