Un nuevo episodio vinculado a las picadas ilegales y a los desafíos extremos que practican motociclistas en Junín quedó registrado en un video que comenzó a circular en las últimas horas y encendió la alarma entre los vecinos de Junín. La escena ocurrió entrada la noche en el parque público de la Avenida Circunvalación, un espacio que, pese al horario, todavía era utilizado por familias y personas que caminaban por la zona.
Según relataron testigos a medios locales, el hecho se enmarca en un fenómeno que se repite cada noche y que va más allá de las tradicionales picadas. El “juego”, tal como lo describen los propios vecinos, consiste en atravesar con una moto las dos manos de la Avenida Circunvalación sin chocar con ningún vehículo, una maniobra de altísimo riesgo tanto para quienes la realizan como para terceros.
Las imágenes muestran el momento en que uno de los motociclistas es perseguido por efectivos policiales y se interna a gran velocidad por el parque. En ese contexto, se observa el accionar de un agente que efectúa al menos tres disparos, presuntamente con balas de goma, mientras el motociclista continúa la huida. La situación genera una reacción inmediata entre quienes estaban filmando: se escucha claramente el grito de “nooo” al momento del disparo, en evidencia del temor por la presencia de personas alrededor.
El video también deja en claro que no se trataba de un espacio vacío. A pesar de la oscuridad, había vecinos paseando y circulando por el parque, lo que incrementa la preocupación por el uso de armas disuasivas en un ámbito público y abierto.
La persecución continúa hasta que el motociclista cruza la avenida y toma un camino donde ya había otros efectivos apostados. “Se regaló”, se escucha decir a uno de los vecinos que registraba la escena, cuando el joven queda encerrado. Finalmente, los policías logran interceptarlo, tirarlo al piso y concretar la detención.
El episodio vuelve a poner en foco dos problemas que se repiten en Junín: por un lado, las constantes picadas y desafíos ilegales que se multiplican en distintos puntos de la ciudad; por otro, los riesgos que conllevan las persecuciones y el accionar policial en espacios públicos concurridos.
Hasta el momento, desde el municipio no hubo un comunicado oficial sobre lo ocurrido ni sobre las medidas que se tomarán para frenar estas prácticas nocturnas que, noche tras noche, exponen a vecinos, automovilistas y a los propios motociclistas a situaciones potencialmente trágicas.

