La fallida sesión especial impulsada por la oposición para avanzar con la interpelación y una eventual moción de censura contra Manuel Adorni sigue generando repercusiones en la Cámara de Diputados. Esta vez fue Cristian Ritondo quien intentó explicar por qué el PRO decidió no dar quórum y terminó exponiendo el acuerdo político que permitió al Gobierno ganar tiempo en medio de la crisis que atraviesa el jefe de Gabinete.
El tema se coló este miércoles durante el debate del denominado “Súper RIGI”, el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei para atraer grandes inversiones mediante beneficios fiscales y regulatorios.
Allí, el presidente del bloque PRO tomó la palabra para defender la postura de su bancada frente a las críticas por haber contribuido a frustrar la sesión solicitada por la oposición.
La defensa de Ritondo
“La ausencia ayer de una sesión a la cual no fuimos convocados para pedirla, con lo cual quienes tienen responsabilidad de conseguir el quórum son quienes la convocan”, sostuvo Ritondo.
El diputado también intentó minimizar el impacto de la decisión – contraria al pedido público realizado días antes para exigir la salida de Adorni- argumentando que la iniciativa opositora no tenía posibilidades reales de prosperar.
“Habría que ver cuánto le faltaron. Lo que se necesitan son dos tercios. El show de ayer que quisieron montar queda demostrado que aunque nosotros estuviéramos presentes era imposible porque hay noventa y pico de diputados de La Libertad Avanza que no iban a acompañar”, argumentó.
Sin embargo, la explicación dejó abierta una contradicción que rápidamente fue señalada por otros bloques. Si la sesión estaba destinada al fracaso y la oposición no tenía ninguna posibilidad de avanzar sobre Adorni, ¿por qué el oficialismo y sus aliados negociaron una salida alternativa para evitar que el tema llegara al recinto?
El acuerdo que le dio aire al Gobierno
En su intervención, Ritondo terminó reivindicando explícitamente la estrategia que permitió desactivar la ofensiva opositora.
“Quiero agradecer a la Presidencia de la Cámara y a la Comisión de Asuntos Constitucionales por haber citado a la comisión del martes que viene a tratar el tema como corresponde y en forma institucional y terminar con los shows“, sostuvo.
La frase confirmó lo que distintos bloques venían señalando desde el día anterior: la caída de la sesión fue el resultado de una negociación entre el presidente de la Cámara, Martín Menem, Cristian Ritoondo por el PRO y sectores de la UCR para derivar los proyectos vinculados a Adorni a la Comisión de Asuntos Constitucionales.
De esa manera, el Gobierno no sólo evitó una discusión incómoda en el recinto sino que además recuperó el control de los tiempos parlamentarios.
“Nadie te pide tanto”
Las palabras de Ritondo provocaron una inmediata reacción de Germán Martínez, jefe del bloque de Fuerza Patria, quien apeló a la ironía para responderle.
“No entiendo en el marco de qué debate hizo su referencia el diputado. Ahora, nadie te pide tanto, Cristian”, lanzó entre risas.
La chicana sintetizó la lectura que hacen desde la oposición sobre la actitud del PRO. Mientras dirigentes cercanos a Mauricio Macri vienen cuestionando públicamente la continuidad de Adorni e incluso dejaron trascender que podrían acompañar una eventual moción de censura, el bloque que conduce Ritondo terminó jugando un papel decisivo para evitar que el jefe de Gabinete quedara expuesto a una interpelación inmediata.
El zigzagueo del PRO
La situación volvió a dejar en evidencia las tensiones que atraviesan al macrismo frente al caso Adorni. Por un lado, referentes del partido vienen elevando el tono de sus críticas hacia el funcionario. Por otro, cuando llegó el momento de definir una estrategia parlamentaria, el PRO terminó alineándose con el oficialismo para bloquear la ofensiva opositora.
El resultado fue una semana extra para la Casa Rosada y una nueva oportunidad para intentar administrar una crisis que sigue condicionando la agenda política del Gobierno.
Por eso, más allá de las explicaciones reglamentarias o de las acusaciones cruzadas, la sesión caída dejó una conclusión difícil de discutir: cuando Adorni más lo necesitaba, el PRO volvió a convertirse en el principal salvavidas parlamentario de Javier Milei.

