Las pintadas con la consigna “Cristina Libre” y la firma de La Cámpora generaron una denuncia penal en Lanús y una disputa política sobre el origen de los mensajes. El intendente Julián Álvarez salió a rechazar la interpretación de que se trate de una interna dentro de su espacio como publicó el diario porteño Clarín y aseguró que detrás de los episodios existe una campaña para ensuciar bienes públicos y privados destinada a perjudicar a su gestión.
El caso tomó trascendencia pública con la denuncia presentada por el secretario de Seguridad municipal, Sebastián Castillo, ante la UFI N° 5 de Avellaneda-Lanús. El funcionario pidió investigar una serie de pintadas realizadas en distintos puntos del distrito, algunas de ellas sobre frentes de viviendas, escuelas y obras ejecutadas por el propio municipio.
La presentación solicitó determinar quiénes fueron los autores, preservar pruebas y analizar cámaras de seguridad para establecer también si existieron responsables detrás de la organización de las pintadas.
El mensaje de Julián Álvarez
El episodio fue presentado por Clarín como una muestra de una supuesta interna dentro de La Cámpora. Álvarez salió a cruzar esa interpretación y sostuvo que las pintadas fueron realizadas “en nombre de La Cámpora” con el objetivo de afectar la imagen de su gobierno y de la organización política a la que pertenece.
“En las últimas semanas en nombre de ‘La Cámpora’ se han realizado actos de vandalismo para perjudicar la imagen de nuestra gestión y de la organización a la que pertenezco”, afirmó el jefe comunal.
Álvarez aseguró además que el municipio ya identificó a los autores y que las pruebas fueron remitidas a la Justicia. “No vale todo. No voy a permitir que se dañe el patrimonio de vecinos y vecinas ni de nuestra ciudad”, sostuvo.
El intendente también dejó una referencia política sobre los sectores que, según planteó, estarían detrás de la maniobra. “Quienes han gobernado nuestra Ciudad y nada hicieron, ahora quieren volver engañando a los vecinos con este tipo de campaña sucia, pero eso se terminó”, lanzó.
Aunque no mencionó directamente al PRO ni a Néstor Grindetti, la referencia apunta al espacio que gobernó Lanús entre 2015 y 2023, antes de la llegada de Álvarez a la intendencia.
“Cristina Libre”, entre la denuncia y el reclamo político
La respuesta del intendente incluyó además una reivindicación explícita de la consigna que apareció en las paredes del distrito. Álvarez aclaró que, aunque rechaza el vandalismo y el daño sobre bienes públicos y privados, su espacio continuará reclamando por la libertad de Cristina Kirchner.
“Vamos a seguir exigiendo por la Libertad de Cristina porque es inocente y porque la queremos como Presidenta”, afirmó.
El jefe comunal también reivindicó la gestión de la expresidenta al sostener que fue durante sus gobiernos cuando “nuestros vecinos y vecinas vivieron sus años más felices”.
Así, Álvarez buscó separar el respaldo político a Cristina Kirchner de las pintadas que motivaron la denuncia penal y, al mismo tiempo, cuestionó la lectura que vinculó el episodio con una pelea interna dentro de La Cámpora.
Mientras la Justicia deberá determinar quiénes realizaron las pintadas y en qué circunstancias, el intendente instaló otra interpretación política del episodio: para Álvarez, no se trata de una disputa dentro del oficialismo, sino de una maniobra para desgastar a su gestión.

