El trabajo cotidiano de mantenimiento y limpieza en la red de drenaje urbano se convirtió en una jornada de extrema tensión y peligro inminente para una cuadrilla de trabajadores municipales en la ciudad de Berisso. Lo que debía ser un operativo habitual de saneamiento para garantizar el correcto escurrimiento de las aguas derivó en un incidente crítico provocado por la irresponsabilidad en el descarte de residuos peligrosos en la vía pública.
El hecho se produjo mientras los operarios pertenecientes al área de Hidráulica desarrollaban labores operativas en un sector asignado de la red de canales urbanos. En medio de las maniobras de extracción y acondicionamiento del área, la manipulación de desperdicios arrojados de manera clandestina desencadenó una imprevista y violenta reacción química. El evento tomó por sorpresa a los trabajadores que se encontraban en el lugar, generando momentos de gran alarma por la emanación de sustancias corrosivas e inhalables que pusieron en riesgo inminente su integridad física y su salud.
Un riesgo constante en la vía pública
Ante la gravedad del acontecimiento, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso (STMB) reaccionó de forma inmediata emitiendo un fuerte pronunciamiento y poniendo en marcha una campaña integral de concientización dirigida a la comunidad. Desde la organización gremial explicaron que este tipo de episodios no representa un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una práctica extendida y nociva: la deposición irresponsable de desechos peligrosos, inflamables o tóxicos en lugares no habilitados para tal fin.
Las autoridades del gremio remarcaron con énfasis que los residuos que se descartan en la calle, esquinas o terrenos baldíos no desaparecen por arte de magia con el paso del tiempo. Por el contrario, estos elementos terminan impactando directamente en la red de canales urbanos, provocando focos severos de contaminación ambiental y transformando las tareas habituales de limpieza en operaciones de altísimo riesgo operacional. Cada producto químico, solvente o sustancia desconocida depositada sin control se convierte en una trampa potencial para quienes diariamente recorren la ciudad realizando tareas de saneamiento.
El factor humano detrás del servicio
En el marco de la campaña iniciada, la representación sindical hizo un llamado enfático a la empatía y al respeto por la labor de los agentes comunales. Desde el STMB recordaron que detrás de cada jornada de mantenimiento, desobstrucción y saneamiento hay hombres y mujeres le ponen el cuerpo a la ciudad, enfrentándose a condiciones climáticas adversas y a situaciones de vulnerabilidad para garantizar los servicios básicos que benefician a la totalidad del distrito.
“Quienes están en la calle limpiando las zanjas y los canales son vecinos que merecen volver a sus casas sanos y salvos al finalizar el turno”, expresaron voceros de la entidad sindical. La campaña busca visibilizar la cara humana del trabajo municipal y sensibilizar a la población sobre el impacto negativo que genera la falta de compromiso en el manejo de los desperdicios domiciliarios e industriales.
Llamado urgente a la responsabilidad colectiva
El gremio instó a todos los vecinos y comerciantes de la zona a tomar conciencia plena sobre la importancia crítica de respetar los protocolos de disposición de basura. Se recordó la prohibición absoluta de arrojar líquidos industriales, productos químicos, aceites usados, baterías, escombros u otros elementos nocivos en la vía pública o en los conductos pluviales, haciendo uso de los canales correspondientes e institucionales habilitados para el tratamiento de materiales especiales.
Finalmente, desde el sindicato reiteraron que el cuidado del entorno urbano y la preservación de la salud pública es una construcción comunitaria. Proteger a los trabajadores que desempeñan sus funciones en la vía pública es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso ético y la colaboración activa de cada ciudadano para evitar que tragedias mayores tengan lugar en el futuro.


