Una escena de extrema violencia conmocionó a Villa Maipú, en San Martín, donde una mujer de 38 años fue asesinada de diez puñaladas durante una discusión con su pareja. El hecho es investigado como femicidio seguido de suicidio, ya que el joven señalado por el ataque murió en la misma vivienda tras provocarse una grave herida en el cuello.
La víctima fue identificada como Romina Cardozo. Tras el ataque, los vecinos lograron sacarla del domicilio y trasladarla de urgencia al Hospital Belgrano, pero los médicos no pudieron salvarle la vida debido a la gravedad de las heridas.
El episodio comenzó a ser reconstruido a partir del testimonio de personas que viven en el barrio. Uno de los vecinos se acercó a la casa luego de advertir que salía humo del interior y, junto con otras personas, intentó ingresar para controlar un principio de incendio.
Cuando consiguieron entrar, se encontraron con una situación dramática: el joven, identificado como Aron, estaba muerto y Romina permanecía tendida en el piso, gravemente herida.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, la pareja habría mantenido una fuerte discusión antes del ataque. Una de las hipótesis que se analiza es que el conflicto comenzó luego de que la mujer encontrara mensajes en el teléfono celular de su pareja, aunque los investigadores todavía buscan establecer con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda.

Una secuencia de violencia que terminó con dos muertes
Los testimonios recogidos hasta el momento indican que Romina habría sufrido más de diez heridas de arma blanca. La principal línea investigativa sostiene que fueron provocadas por su pareja durante la pelea.
Después del ataque, Aron habría iniciado un incendio dentro de la casa y posteriormente se habría provocado una herida en el cuello que le causó la muerte.
El caso quedó bajo investigación judicial y ahora se intenta reconstruir la secuencia completa para determinar cómo se produjo el femicidio y qué ocurrió inmediatamente después.
Romina tenía 38 años y era madre de dos hijos: una niña que vivía con ella y un hijo varón que reside con su padre.
En cuanto al joven de 24 años, vecinos señalaron que había permanecido detenido desde los 16 años y que había recuperado la libertad recientemente. También surgieron referencias a un contexto de consumo de drogas por parte de ambos, aunque esa circunstancia no desplaza la hipótesis que actualmente analiza la Justicia sobre un femicidio de carácter vincular, asociado a los celos y al conflicto de pareja.


