Se llevó adelante la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo (FIT) en el predio de La Rural de Buenos Aires que suele tener el olor al perfume heterogéneo de decenas de regiones promocionando sus encantos. Sin embargo, en el pabellón de la provincia de Buenos Aires, el stand de Tandil decidió desafiar la lógica sensorial de los visitantes con una propuesta insólita: probar el sabor de una mole de granito.
La delegación coordinada por la Dirección de Turismo de la Municipalidad y el Instituto Mixto de Turismo activó su “degustación estética”. Frente a un público curioso que colmaba el espacio institucional, se presentó el Proyecto Helado Piedra Movediza, una iniciativa concebida por el artista visual tandilense Cristian Segura que busca cruzar la gastronomía de vanguardia con el arte contemporáneo y la identidad patrimonial.
Identidad tandilense
Lo primero que capturó la mirada de los asistentes fue el impacto cromático. Lejos de las tonalidades pastel de la crema del cielo o el rojizo de la frutilla, las vasijas exhibían una crema de un frío color gris mineral. La formulación cromática fue desarrollada minuciosamente para evocar la tonalidad exacta del mítico bloque de piedra que cayó in situ en 1912, dejando una marca indeleble en la memoria colectiva del país.
Al romper con los códigos estéticos del paladar tradicional, el acto de probar la preparación se convirtió en un juego dinámico y colectivo. Sin el sesgo de un sabor preestablecido, cada comensal ofreció su propia interpretación del “sabor de la roca”, notas cremosas, dejos terrosos y destellos minerales fueron comentados entre risas y gestos de sorpresa mientras el helado se derretía en las cucharas.
La experiencia sensorial no concluyó allí. Como parte de la misma propuesta conceptual, la delegación introdujo el Chocolate Piedra Movediza, una pieza con la silueta exacta de la emblemática masa rocosa. La consigna era lúdica y simbólica, los comensales debían dejar caer la figura de chocolate dentro de un vaso con leche teñida de gris granito, emulando la mítica caída histórica pero esta vez para fundirse en una bebida tibia y dulce.
Del reconocimiento local a la feria internacional del turismo
Este cruce de disciplinas no es improvisado. La iniciativa ya había cosechado el reconocimiento del Concejo Deliberante local al ser declarada de Interés Cultural y Turístico mediante la Resolución 4208/2025, además de capturar la atención de la prensa nacional. El hito en La Rural es solo una escala previa para el proyecto de Cristian Segura, que en noviembre desembarcará en el Palacio Libertad para participar del Salón Nacional de Artes Visuales.
El despliegue del proyecto artístico acompañó el lanzamiento oficial de la nueva temporada turística bajo el lema “Sentí Tandil 2027”, ante prestadores y periodistas de todo el país. Durante las jornadas, el espacio de la ciudad serrana combinó tecnología y tradición, desde experiencias de realidad virtual para recorrer sus paisajes históricos, hasta trivias con productos “Km 0”, shows de ilusionismo y la difusión de citas icónicas del calendario local como Chacinar o la Fiesta del Queso.
Sin embargo, entre todas las postales que dejó el paso de la delegación por la feria, la imagen del helado gris se posicionó como el símbolo de la propuesta: la demostración de que el patrimonio histórico de un pueblo no solo se contempla en el paisaje, sino que también puede saborearse.


