Luego de una semana atravesada por protestas, operativos y momentos de alta tensión en el centro de la ciudad de La Plata, los choferes de transporte, tanto taxistas como de Uber y Didi, alcanzaron en los últimos días un acuerdo de entendimiento para descomprimir el conflicto vial.
La novedad fue explicada en detalle durante un informe en vivo del periodista Nicolás Chillón para el programa Palabras más palabras menos, conducido por Albino Aguirre en La Cielo 103.5. Desde la concurrida parada de 7 y 51, el referente gremial Lucas Guzmán brindó precisiones sobre el acuerdo firmado entre taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones como Uber, DiDi y Cabify.
Guzmán aclaró que el objetivo central de las conversaciones fue detener la escalada violenta desencadenada tras los controles de fiscalización e inspecciones cruzadas de los días previos.
Al respecto, el dirigente fue contundente: “El único acuerdo que se hizo es que no haya agresión entre trabajadores, nada más”. Además, remarcó la necesidad imperiosa de evitar enfrentamientos en la vía pública: “La responsabilidad nuestra como representantes es cuidar a los trabajadores, no mandarlos a agredir a otro; una pelea entre trabajadores no resuelve el problema, lo debe resolver el gobierno”.
Un freno a la violencia entre trabajadores
El acercamiento entre sectores enfrentados contó con la mediación activa de las centrales obreras (CGT y las dos CTA), teniendo como articulador clave a Daniel Segovia, secretario general del gremio Químico. La intervención sindical buscó encauzar las discusiones por vías pacíficas e institucionales.
Durante la mesa de diálogo, los choferes de plataformas detallaron sus dificultades económicas, mientras los taxistas remarcaron la necesidad de cumplir con las normativas vigentes.
Guzmán señaló que los propios conductores de aplicaciones reconocen la irregularidad de su tarea: “Entienden que están trabajando en una situación ilegal, pero tampoco son ilegales porque quieren, sino porque la economía los lleva a laburar de lo que sea”.
Códigos de calle y el reclamo por cartelería
El punto crítico cotidiano ocurre en las paradas exclusivas de taxi, donde suceden discusiones cuando vehículos no habilitados levantan pasajeros. Durante el móvil se exhibieron los carteles pegados en una pared de 7 y 51, respaldados por la Ley provincial 9215 y ordenanzas municipales que prohíben dicha actividad.
Guzmán explicó que los desacuerdos suelen producirse con choferes sin experiencia en el rubro: “No conocen los códigos de la calle ni la ordenanza de transporte de La Plata; estar dos o tres horas parados para un viaje y que se lo lleven al 20% del valor nos genera mucho enojo”. Por ello, exigieron mayor señalización y cartelería oficial en puntos estratégicos de la ciudad.
El impacto de la crisis económica y los ’90
El deterioro socioeconómico local surgió como un factor determinante para comprender el estallido del conflicto. En diálogo con el programa radial, el representante gremial comparó el panorama comercial actual con las políticas de desregulación vividas durante la década de 1990.
“Lo que estamos percibiendo es que la economía no arranca; cierran 10 comercios por día en la ciudad de La Plata y nosotros vivimos del movimiento del comercio”, advirtió Guzmán.
A su vez, sostuvo que el auge de las aplicaciones refleja la pérdida del poder adquisitivo: “Hoy todo el mundo tiene dos o tres trabajos; sale de laburar y hace auto de aplicación. Eso nos está matando, igual que en los ’90”.
La lucha pacífica y la exigencia a las autoridades
A pesar de la tregua pactada en las calles, el sector de taxistas aclaró que no suspenderá sus reclamos institucionales ante la Municipalidad de La Plata que encabeza el intendente Julio Alak.
Luego del breve interinato del concejal Pablo Elías al frente del área de transporte, los choferes aguardan ser convocados por el Ejecutivo local para definir una propuesta seria.
Guzmán exigió un rol activo de las autoridades comunales en la aplicación de las normas de tránsito: “Mientras sea ilegal, la responsabilidad del gobierno municipal es combatirlo, porque si no es cómplice”. Asimismo, concluyó reafirmando el compromiso del sector: “La movilización y los reclamos contra el transporte ilegal no se abandonan, pero serán pacíficos”.


