Pasadas las 17:00 de este viernes el padrón oficial de cara a las elecciones en el PJ bonaerense permanecía sin ser publicado, cuando ya empezó a regir el plazo límite para su exhibición que habilite el tiempo para realizar observaciones o reclamos para las correcciones en el registro de afiliados.
El primer motivo de los retrasos fue la aparición de un padrón no oficial en la noche del miércoles que derivó en una denuncia de integrantes de la Junta Partidaria ante el Juzgado Federal con competencia electoral, ante las confusiones que despertó entre la militancia.
La base de datos- aparentemente vieja- fue publicada en un sitio registrado el 29 de diciembre de 2025 y figura a nombre de un particular, identificado como Estanislao Cernadas, sin ningún vínculo institucional con el PJ pero que figuraría como freelancer del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El otro motivo de las demoras fue más político aunque no por eso menos incomprensible. Desacuerdos en torno al tope del 5% puesto para la incorporación del último lote de afiliados generaron diferencias entre el kirchnerismo duro y el kicillofismo, aunque los números serían insginificantes para el universo general de habilitados.
Una foto política que sacudió la tranquila tarde de viernes
Cuando pasaba poco y nada en la jornada, la presencia del ministro de Gobierno bonaerense Carlos Bianco en el 20° Encuentro de Dirigentes Sindicales que tiene lugar en Mar del Plata sacudió la modorra política.
El dirigente, mano derecha del gobernador bonaerense posó junto al líder sindical de los Gastronómicos, Luis Barrionuevo y habló en nombre del mandatario provincial: “Axel Kicillof les manda un gran abrazo. Por cuestiones de agenda no pudo asistir, pero nos pidió que estemos presentes y acompañemos este debate” sostuvo, según refleja el sitio especializado Mundo Gremial.
La fotografía no pasó inadvertida dentro de un peronismo en eclosión donde cada movimiento es capaz de generar un tembladeral. Como se sabe, el líder de la UTHGRA es una de las figuras del movimiento obrero más resistidas dentro del kirchnerismo por sus alianzas políticas en el pasado y su acercamiento inicial al gobierno de Javier Milei.
Pese a que el sindicalista tomó luego distancia y se mostró más crítico es mirado de reojo no solo en el peronismo sino dentro de la propia CGT- uno de los socios políticos del kicillofismo- por su postura díscola dentro de la central gremial.
En ese marco, el funcionario bonaerense fue crítico de la reforma laboral de Javier Milei: “Primero rompen todo y luego dicen que la solución es quitar derechos a los trabajadores. Eso no genera empleo ni ingresos. Al contrario, reduce el mercado interno y profundiza la crisis” afirmó.
En un clima de tensiones internas, suspicacias y gestos que se amplifican, el cierre de la semana dejó al descubierto un peronismo bonaerense atravesado por desconfianzas y disputas de poder incluso en cuestiones menores.
La demora del padrón, una pelea por afiliados de escaso impacto real y una foto inesperada bastaron para exponer un escenario frágil, donde cada movimiento es leído en clave política y cualquier señal puede convertirse en un factor de ruido en la antesala de un proceso electoral incierto.

