La circulación de una nueva variante de la gripe A encendió las alertas sanitarias en el país tras confirmarse el primer fallecimiento asociado a la influenza A (H3N2) subclado K, en un contexto de rápida expansión territorial y aumento sostenido de casos.
El deceso corresponde a un hombre de 74 años que se encontraba internado en el Hospital Carrillo de la provincia de Mendoza. Según precisaron autoridades sanitarias, el paciente presentaba enfermedades preexistentes que complicaron su evolución clínica. La confirmación fue realizada por la directora del establecimiento, Beatriz Montenegro, quien detalló el cuadro en declaraciones radiales. “Sabíamos que el paciente tenía una infección por esta gripe H3N2 y que sus condiciones de base fueron lo que llevó a que tuviera estas complicaciones de salud”. En ese marco, la médica remarcó la importancia de la inmunización y advirtió: “La vacunación lo que hace justamente es evitar estas complicaciones fatales”.
Avance de la nueva variante en el país
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional, ya se confirmaron 28 casos de influenza A (H3N2) subclado K distribuidos en 14 provincias. El dato que más preocupa a las autoridades es que, en apenas una semana, los contagios se duplicaron y ocho nuevas jurisdicciones se sumaron al mapa de circulación viral, lo que evidencia una expansión acelerada.
Los casos se detectaron en Buenos Aires, CABA, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego. El perfil epidemiológico muestra una mayor afectación en personas mayores de 60 años y en niños menores de 10, considerados grupos de mayor vulnerabilidad frente a infecciones respiratorias.
En cuanto a la gravedad de los cuadros, 13 de los 28 pacientes debieron ser hospitalizados, mientras que los 15 restantes recibieron atención ambulatoria. El porcentaje de internaciones resulta elevado para una patología gripal habitual y se suma a otro indicador preocupante: la baja cobertura de vacunación. Solo seis de las personas contagiadas tenían aplicada la vacuna antigripal, lo que representa apenas el 21% del total de casos confirmados.
El subclado K de la influenza A (H3N2) presenta una mutación en la proteína hemaglutinina que incrementa en un 56% su capacidad de contagio, según reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta variante ya provocó picos récord de hospitalizaciones en Europa y América del Norte, con una fuerte presión sobre los sistemas sanitarios, un escenario que especialistas advierten que podría replicarse en la Argentina si no se refuerzan las medidas de prevención.
Medidas de prevención y vacunación
Frente a este panorama, el Ministerio de Salud reiteró una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de contagio. Entre ellas, completar los esquemas de vacunación contra la influenza y otras infecciones respiratorias; realizar un lavado frecuente de manos con agua y jabón; cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar; evitar compartir vasos, cubiertos u objetos personales; limpiar superficies con alcohol al 70%; ventilar ambientes cerrados y restringir el contacto social ante la presencia de síntomas, permaneciendo aislado al menos 24 horas sin fiebre.
La vacunación antigripal está especialmente indicada para el personal de salud, embarazadas y puérperas, niños de 6 a 24 meses, personas de 2 a 64 años con factores de riesgo, mayores de 65 años y personal estratégico del Estado. Entre las condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar cuadros graves se encuentran las enfermedades respiratorias y cardíacas crónicas, la diabetes, la obesidad mórbida, las inmunodeficiencias, el cáncer, los trasplantes y la insuficiencia renal.
Las autoridades sanitarias insistieron en la consulta temprana ante la aparición o el empeoramiento de síntomas, especialmente en personas pertenecientes a grupos de riesgo, y en sostener las medidas de cuidado para evitar que el avance de la nueva variante tenga un mayor impacto en la población.

