El bloque de La Libertad Avanza decidió montar un nuevo operativo clamor para traer la motosierra nacional al territorio de Axel Kicillof. Con bombos y platillos, desde el edificio Anexo del Senado, los libertarios presentaron un paquete de proyectos para derogar regulaciones, barrer con leyes que consideran obsoletas y simplificar la burocracia estatal. Sin embargo, en la rosca de los pasillos, la movida tiene mucho más olor a globo de ensayo mediático y posicionamiento político que a una iniciativa con chances reales de convertirse en ley.
El escepticismo no es gratuito. La estrategia de vestirse con el traje de Federico Sturzenegger para tender puentes con la Casa Rosada ya tiene un antecedente letal en la Provincia, y no es muy lejano.
EL FANTASMA DE CASTELLO Y EL ANTECEDENTE FALLIDO
El año pasado, el diputado marplatense Guillermo Castello intentó exactamente la misma jugada. En su afán por importar el modelo desregulador al territorio bonaerense, presentó un megaproyecto para derogar casi 200 leyes consideradas “hojarasca”. ¿El resultado? Un fracaso legislativo rotundo. Ninguna de las iniciativas prosperó, chocando de frente contra la mayoría peronista y la falta de volumen político propio para forzar los debates en las comisiones.

Ahora, la flamante “Mesa de Desregulación” de La Libertad Avanza vuelve a tropezar con la misma piedra, apostando a un anuncio de alto impacto mediático en un recinto donde los números no los acompañan y donde, como venimos contando, la parálisis institucional es moneda corriente.
LA “LEY HOJARASCA” VERSIÓN 2.0
El nuevo intento libertario está encabezado por los senadores Matías De Urraza y Diego Valenzuela, junto a los diputados Oriana Colugnatti y Francisco Adorni, legislador investigado por enriquecimiento ilícito junto con su hermano Manuel, ex Jefe de Gabnete de Javier Milei. El paquete se divide en dos grandes expedientes.
Por un lado, la “Ley Hojarasca Bonaerense”, una versión reducida del intento de Castello, que ahora propone derogar alrededor de 40 leyes que quedaron obsoletas, regulaciones comerciales asfixiantes y normativas de etiquetado superpuestas. Por otro lado, impulsan la “Ley de Desregulación Bonaerense”, apuntada a unificar 279 registros provinciales y crear una “Identidad Digital Bonaerense” para evitar que los ciudadanos tengan que presentarle al Estado información que ya posee en sus bases de datos.
Durante la presentación, los referentes libertarios dejaron en claro que el objetivo es alinear el discurso provincial con el manual de Javier Milei. “Para poder bajar impuestos hay que bajar el gasto público y achicar el Estado bonaerense, que tiene dimensiones extraordinarias”, fundamentó el senador De Urraza. En la misma sintonía, el titular del bloque, Carlos Curestis, apuntó contra los “recursos públicos que se sostienen por inercia”, mientras que el diputado Adorni sentenció que es hora de “terminar con el modelo hiperregulado de la Provincia”.
La narrativa está aceitada y el guiño a la Casa Rosada es evidente. Pero en una Legislatura donde el peronismo traba sus propios proyectos por internas, el sueño desregulador de La Libertad Avanza parece destinado a correr la misma suerte que el de Castello: terminar archivado en un cajón mientras sus autores capitalizan el rebote en las redes sociales y los medios.


