En cuestión de días, Gimnasia deberá visitar Córdoba para enfrentarse con Estudiantes de Río Cuarto por la fecha 15 de la Zona B del Torneo Clausura. El equipo de Ariel Pereyra se las verá con el de Rubén Darío Forestello, en un choque de presentes totalmente opuestos. Y es que mientras el Lobo busca sumar unidades para decretar su lugar en los playoffs, el León del Imperio sabe desde hace un tiempo que destino volverá a ser la Primera Nacional. Apenas un año en la elite del fútbol argentino para los cordobeses. Un paso fugaz.
De hecho, con apenas 14 puntos hasta el momento en lo que va del 2026 en 30 partidos disputados entre Apertura y Clausura y un promedio general de 0.467, su campaña es de las peores de la historia en lo que refiere a un equipo recientemente ascendido. Sólo comparable, desde el 2000 hacia la fecha, con lo hecho por Huracán de Tres Arroyos en la temporada 2004/05. En aquella ocasión, el conjunto bonaerense cerró con un 0,447, producto de 17 puntos en 38 encuentros jugados.

A la espera del Tripero, Estudiantes de Río Cuarto lleva ganados únicamente tres partidos en lo que va del año y todos como local: uno en el Apertura, por 2 a 0 a Huracán; y los otros dos en el vigente Clausura, 1-0 a Tigre y el 2-1 a Aldosivi de Mar del Plata de semanas atrás. El resto de los 27 cruces: 22 caídas y sólo cinco empates. Lo dicho además con únicamente 14 goles a favor y la tremenda cifra de 43 en contra. Números más que elocuentes y que explican uno de los pasos más cortos y menos fructíferos de un equipo ascendido.
En esa misma sintonía, más allá de lo mencionado con Huracán de Tres Arroyos, también podrían sumarse las campañas de Crucero del Norte en 2015 (14 puntos en 30 partidos); Chacarita en la 2017/18 (18 en 27) o Tiro Federal de Rosario en la 2005/06 (27 en 38 y de los mejores de la lista, pese al rápido descenso). Bastante más atrás en el tiempo, lo hecho por Gimnasia y Tiro de Salta, en la temporada 1997/98 (28 en 38).
Más allá del análisis previo, el cruce con los del Pata representará también la despedida del León del Imperio de la categoría ante su gente, por lo que, independientemente de las marcadas diferencias en las tablas, el Mens Sana no puede fiarse. Quedan seis unidades en juego y que a Gimnasia le importan y mucho. No sólo para la posición final en el Clausura, sino también pensando en las competencias internacionales del 2027. Un año que tendrá al rival de turno otra vez donde se encontraba en 2025.



