El avance de un frente de tormentas severas dejó huellas profundas en el territorio bonaerense. La violencia del temporal se sintió con especial fuerza en el sudeste de la provincia, donde la caída intensa de granizo tiñó de blanco los caminos rurales y provocó severos daños en el sector productivo. En simultáneo, las celdas de inestabilidad descargaron piedras de diverso tamaño en varias localidades del cordón metropolitano y la Cuenca del Salado.
El epicentro del impacto se concentró en el partido de Balcarce, particularmente en el paraje rural Dos Naciones. En ese punto del mapa productivo, el fenómeno no dio tregua: una acumulación extraordinaria de 110 milímetros de agua estuvo acompañada por un diluvio de piedra que dejó los campos totalmente cubiertos. Las pérdidas no tardaron en evaluarse; los lotes de trigo sufrieron el embate directo de la pedizada y los ensayos experimentales de la estación del INTA Balcarce registraron daños de consideración que interrumpieron líneas clave de investigación.
La variabilidad del temporal mostró un contraste directo en las mediciones de la región. Mientras en la planta urbana de Balcarce el agua osciló entre los 35 y 40 milímetros, establecimientos a pocos kilómetros reportaron volúmenes dispares, reflejando la concentración de la tormenta sobre franjas específicas del suelo. En distritos vecinos como Coronel Vidal y General Madariaga, la lluvia también alcanzó marcas de hasta 60 milímetros, aunque sin la agresividad en el tamaño de la piedra reportada en las inmediaciones de la ruta 55.
Impacto en el conurbano y municipios vecinos
Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) destacaron que el desarrollo del fenómeno respondió a la formación de sistemas de tormentas de rápida evolución y alto contenido de agua precipitable, lo que motivó la emisión de sucesivos avisos a corto plazo y alertas amarillas para gran parte del centro y este bonaerense. Los especialistas del organismo advirtieron sobre la persistencia de masa de aire inestable y aconsejaron mantener los recaudos en las áreas bajo seguimiento oficial.
En el cordón conurbano y los partidos del centro de la provincia, estas alertas obligaron a extremar precauciones ante el cruce rápido de las celdas de tormenta. Zonas de General Rodríguez, Morón, Quilmes y La Matanza registraron episodios breves pero intensos de granizo, al tiempo que municipios como Cañuelas, Lobos, Navarro y San Vicente sufrieron anegamientos temporarios en accesos urbanos y la caída de ramas por las ráfagas.
Estado de alertas y previsiones para las próximas horas
El organismo nacional activó advertencias por tormentas de diversa intensidad que afectan principalmente al interior y sudeste de la provincia de Buenos Aires, con acumulados estimados entre 20 y 50 milímetros, ráfagas de viento y probabilidad de caída aislada de granizo y los municipios del conurbano, el panorama se presenta con las siguientes variables principales:
- Se mantiene la probabilidad de lluvias y tormentas aisladas, con períodos de mayor concentración hacia la tarde y la noche. Aunque el núcleo duro de los avisos amarillos por pedizada fuerte impacta prioritariamente en municipios del interior provincial –Magdalena, Punta Indio, Chascomús, Castelli y Dolores– , no se descartan desarrollos locales de corta duración en el conurbano.
- Las temperaturas en el AMBA registran valores moderados, oscilando entre mínimas de 14 °C y máximas que rondan entre los 23 °C y 24 °C. Se prevé un paulatino ascenso de marcas térmicas hacia los primeros días de la semana entrante.
- La evolución para el fin de semana, hacia la jornada del sábado se espera una mejora temporaria de las condiciones, con disminución de la nubosidad y viento moderado del sector este/noreste, mientras que para el domingo podría reaparecer cierta inestabilidad con probabilidad de chaparrones dispersos.
Recomendaciones del Servicio Meteorológico Nacional
Frente a la ocurrencia de celdas inestables de rápida formación, el SMN recomienda a la población:
- Evitar la permanencia a la intemperie y el retiro de residuos que puedan obstruir los sistemas de drenaje urbano.
- Asegurar elementos en balcones y patios ante la presencia de ráfagas repentinas.
- Mantener la precaución al circular por vías rápidas y accesos metropolitanos ante eventuales reducciones de visibilidad o anegamientos momentáneos.


