El Senado de la Nación aprobó en general la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental impulsada por el gobierno de Javier Milei, con 42 votos afirmativos y 21 negativos, y giró el proyecto a la Cámara de Diputados. Tras la votación, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, volvió a cuestionar la iniciativa y reclamóo inversión y acompañamiento nacional para las provincias.
“Rechazamos la media sanción del Senado a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. No resuelve ninguno de los problemas que atraviesa nuestro sistema de salud y, por el contrario, amenaza con complicar todavía más una realidad que ya es profundamente compleja”, expresó el funcionario.
Kreplak apuntó directamente contra la administración nacional por la falta de recursos y de políticas para atender la problemática. “Tenemos un Gobierno nacional que no implementa las políticas necesarias, no invierte, no acompaña a las provincias y pone obstáculos a quienes todos los días sostenemos la atención”, sostuvo.
“Somos las provincias y los equipos de salud los que nos hacemos cargo de dar respuestas ante una demanda creciente. En lugar de ayudar, nos hacen perder tiempo discutiendo reformas que no solucionan los problemas reales” sostuvo.
En esa línea, remarcó que son las jurisdicciones y los equipos sanitarios quienes deben responder ante una demanda creciente. También cuestionó que la discusión legislativa demande esfuerzos mientras, según su planteo, no se atienden las necesidades concretas del sistema.
Kreplak destacó los cambios que se frenaron
Pese a su rechazo a la media sanción, el ministro bonaerense reconoció que durante el tratamiento parlamentario se consiguió modificar parte de la propuesta original del Ejecutivo. “Gracias al trabajo de la militancia, de nuestros senadores y senadoras y de las y los trabajadores de la salud, logramos frenar muchos de los artículos que contenía el proyecto original”, señaló.
La reforma introduce cambios en los criterios para las internaciones involuntarias. Establece que podrán indicarse ante un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros, cuando no existan alternativas terapéuticas posibles. La decisión deberá ser evaluada por un equipo interdisciplinario y tendrá carácter excepcional.
El texto habilita a un médico, preferentemente especialista en psiquiatría, a disponer una internación. En situaciones de emergencia podrá hacerlo un solo profesional, aunque la medida deberá ser revisada por un equipo interdisciplinario dentro de las 48 horas. También incorpora la posibilidad de recurrir a teleconsultas con especialistas.
Otro de los cambios contempla una mayor intervención judicial en el seguimiento de las internaciones, mientras que también exige que exista un plan de egreso desde el momento del diagnóstico. La reforma mantiene la prohibición de crear manicomios e incluye dispositivos alternativos de atención, además de disposiciones específicas para niños y adolescentes.
La discusión sigue en Diputados
Con la media sanción del Senado, el proyecto continuará su recorrido en la Cámara baja. Allí se abrirá una nueva instancia de debate y revisión sobre los cambios a la legislación vigente y el alcance de las modificaciones que impulsa el Gobierno nacional.
Kreplak anticipó que la Provincia continuará cuestionando la iniciativa y puso el foco en las políticas que, a su entender, deberían ocupar el centro de la discusión: “Necesitamos inversión, planificación y políticas públicas que fortalezcan la atención en salud mental, no reformas que agreguen nuevas dificultades”.
El ministro también advirtió que no se puede permitir que avance una modificación que, según su evaluación, termine profundizando los problemas actuales del sistema.


