El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, dijo presente en Lado P en los estudios de Infocielo Play, en una conversación con Albino Aguirre y Fabián Debesa que abordó algunos de los principales temas de la agenda política bonaerense.
Consultado sobre la situación financiera de la provincia de Buenos Aires y la actualización permanente del reclamo contra la administración nacional, Bianco aseguró que la deuda que mantiene el Gobierno de Javier Milei con el territorio bonaerense continúa creciendo a medida que permanecen paralizadas obras públicas y programas que fueron discontinuados. El ministro explicó que la última actualización fue realizada durante la conferencia de prensa del pasado lunes, aunque remarcó que la cifra sigue incrementándose. Según detalló, actualmente el reclamo por obras abandonadas y programas suspendidos ronda los 18 billones de pesos. A ese monto se suman los recursos que la Provincia dejó de percibir producto de la caída de la coparticipación federal y de la merma en la recaudación propia, lo que eleva el impacto total a unos 26,7 billones de pesos.
En ese marco, Bianco sostuvo que la caída de la actividad económica repercute directamente sobre los ingresos provinciales y cuestionó la distribución de los recursos fiscales por parte de la Nación. “La recaudación nacional de impuestos no coparticipables vino aumentando o al menos no cayó. Lo que recauda bien el Gobierno nacional se lo queda y no lo coparticipa”, planteó.
Además, advirtió que la Provincia enfrenta una situación cada vez más compleja porque, al mismo tiempo que disminuyen los recursos disponibles, aumentan las demandas sociales. Como ejemplo, mencionó el crecimiento de la atención en el sistema público de salud por parte de personas que ya no pueden afrontar el costo de una cobertura privada o de una obra social. “Tratamos de hacerlo de la manera más elegante posible, pero se caen los recursos, caen las demandas y llega un momento en que no das abasto”, señaló el ministro.
Como ejemplo, mencionó algunos programas que debieron ser reducidos o discontinuados. Entre ellos, indicó que la Provincia continúa entregando computadoras que ya habían sido adquiridas, aunque actualmente no cuenta con recursos para realizar nuevas compras. También señaló que los viajes de egresados destinados a estudiantes que no podían costearlos dejaron de ser financiados por el Estado provincial debido a las restricciones presupuestarias. “Para mí no era despilfarro, sino una política productiva”, afirmó.

Gestionar bajo el ajuste de Milei
En ese marco, Bianco aseguró que la administración bonaerense atraviesa una situación inédita en materia de financiamiento desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia. Según sostuvo, el Gobierno nacional interrumpió el envío de fondos destinados a distintas áreas y, a diferencia de otras etapas, no implementó mecanismos de compensación para amortiguar el impacto sobre las provincias. “Es la primera vez que no hay ningún tipo de compensación y es un ‘arreglate con lo que tenés’”, resumió.
El ministro también denunció trabas para acceder a financiamiento internacional destinado a obras públicas. Explicó que la Provincia cuenta con líneas de crédito de organismos multilaterales, pero que la Nación no otorga los avales necesarios para avanzar con esos préstamos. Además, advirtió que las cuentas provinciales atraviesan un momento de fuerte estrechez presupuestaria, con áreas sensibles como el transporte y la negociación salarial bajo presión. “No sobra un peso en la Provincia”, afirmó, y remarcó que la reducción de obras y programas responde a la falta de recursos y no a una decisión política de la gestión bonaerense.
Respecto de la situación financiera de los municipios bonaerenses, Bianco reconoció que existen distritos que atraviesan dificultades para afrontar obligaciones corrientes, aunque sostuvo que el panorama no es tan crítico como se proyectaba meses atrás. Según explicó, los municipios del conurbano cuentan con mayores herramientas de recaudación propia vinculadas a tasas y tributos locales, mientras que las comunas del interior suelen presentar una dependencia más marcada de los recursos provinciales y nacionales.
Por otra parte, el ministro cuestionó con dureza los planteos surgidos desde la CABA sobre la atención de bonaerenses en hospitales porteños. “Es una posición ridícula”, afirmó Bianco, al considerar que ese tipo de discursos buscan instalar una discusión ajena a la realidad entre jurisdicciones que mantienen una fuerte integración económica y social. En ese sentido, remarcó que millones de bonaerenses trabajan diariamente en la Capital Federal y contribuyen a la generación de actividad y recursos en ese distrito. Además, rechazó cualquier intento de cobrar prestaciones de salud en función del lugar de residencia y advirtió: “Le podría responder que cada porteño que va a veranear a Mar del Plata tiene que pagar extra en el hospital y así dejamos de ser un país”.
En otro tramo, Bianco cuestionó la centralidad que el Gobierno nacional le otorga al equilibrio de las cuentas públicas y planteó que el superávit fiscal no puede convertirse en el único objetivo de una gestión. En ese sentido, el ministro fue especialmente crítico con la administración de Milei. “A Milei lo único que le interesa es el superávit fiscal”, afirmó, y consideró que esa visión deja en un segundo plano cuestiones vinculadas al bienestar de la población. Según planteó, los problemas de acceso a la alimentación, los medicamentos, la infraestructura escolar y otros servicios esenciales no pueden quedar subordinados exclusivamente al resultado de las cuentas públicas. “Gobernar no es tener superávit fiscal”, sentenció.
Interna peronista: “Axel ya visitó a Cristina”
En el tramo final de la entrevista, Bianco también se refirió a las negociaciones para completar las vacantes en la Suprema Corte de Justicia bonaerense. El ministro aclaró que se trata de una definición que corresponde al gobernador Kicillof y sostuvo que, más allá de los nombres que circulan públicamente, todavía no existe una decisión tomada. Según explicó, la intención del mandatario es alcanzar un acuerdo amplio que incluya tanto a los distintos sectores del peronismo como a espacios de la oposición.
Consultado sobre el impacto de la interna peronista en la gestión provincial, Bianco relativizó los enfrentamientos y los describió como parte de un proceso natural tras dos derrotas consecutivas en elecciones nacionales. “Son más debates, diferencias y matices”, señaló, antes de recurrir a una metáfora futbolera: “Vos perdés una final y en el vestuario no te abrazás con todos los compañeros, a veces empiezan los reproches”. En ese marco, aseguró que existe una decisión política de Kicillof de evitar la confrontación pública con otros sectores del peronismo. “Es una decisión política no confrontar, una instrucción del Gobernador”, afirmó.
Respecto de las críticas que surgieron desde dirigentes alineados con otros espacios internos, el funcionario insistió en que la estrategia del oficialismo bonaerense es no profundizar las disputas mediáticas. “Hemos decidido no participar de estos debates públicamente; si tenemos los teléfonos de todos, lo podemos decir por privado”, sostuvo.
Además, rechazó las críticas dirigidas a Kicillof por la frecuencia de sus contactos con Cristina Kirchner. Recordó que el Gobernador ya la visitó y consideró que debatir cada cuánto deberían reunirse resulta una discusión sin sentido. “Son dos personas formadas y con mucha experiencia. Si se quieren hablar ambos tienen sus teléfonos”, afirmó, antes de agregar una frase que expone el estado actual de la relación entre ambos dirigentes: “Por alguna razón no se llaman”.
Sobre la situación judicial de CFK, reiteró la postura que viene sosteniendo el oficialismo bonaerense y aseguró que considera injusta la condena contra la ex presidenta. “Nosotros hemos dicho 20 mil veces lo que pensamos de la condena injusta a Cristina”, remarcó.
De cara a la construcción política para las próximas elecciones, el ministro rechazó que las diferencias internas debiliten la capacidad del peronismo para presentarse como alternativa de gobierno. “Nuestro único adversario es Milei”, afirmó, al tiempo que definió a La Cámpora y al Frente Renovador como sectores compañeros con los que pueden existir diferencias de estrategia o táctica electoral.
En esa línea, Bianco insistió en que la prioridad del espacio que conduce Axel Kicillof es concentrar las críticas en el Gobierno nacional y evitar una escalada de confrontaciones dentro del peronismo. “No me interesa pelearme ni con La Cámpora ni con el Frente Renovador; sí intercambiar ideas, pero no pelear”, sostuvo. Y cerró con una definición que sintetiza la estrategia política que busca sostener el oficialismo bonaerense frente a las tensiones internas: “Yo me quiero pelear todos los días con Milei porque es el tipo que está destruyendo el país, no voy a pelear con un compañero”.
“No creo que se pueda ganar una elección hablando solamente de la libertad de Cristina. Puede ser un punto, pero no el único. El indulto o no lo definirá si hay un presidente peronista, pero además hay que respetar la opinión de la persona involucrada. Yo he escuchado a Cristina decir que no quiere indulto ni amnistía”, concluyó.

