El Senado comenzó a mostrar señales de reordenamiento político de cara al inicio del período de sesiones ordinarias. En ese marco, tres legisladores formalizaron la creación de un nuevo bloque, una decisión que, aunque presentada como un acuerdo parlamentario y acotado a ese ámbito, tiene implicancias directas en la disputa por el poder interno de la Cámara Alta.
El nuevo espacio quedó conformado por María Emilia Subiza, Natalia Quintana y Marcelo Leguizamón, quienes elevaron una nota a la presidenta del Senado, Verónica Magario, para dejar asentada la constitución del bloque. La bancada llevará el nombre de “Hechos – UCR Identidad”, una denominación que refleja el origen diverso de sus integrantes y la búsqueda de una identidad común dentro del recinto. El espacio está bajo el ala de los Passaglia, en su acuerdo con la UCR de Miguel Fernández, y un PRO disidente.
Con este nuevo bloque, la conformación de la Cámara Alta quedo con seis espacios: Unión por la Patria (24 senadores), La Libertad Avanza (10), el PRO (5), el flamante Hechos-UCR (3), Unión y Libertad (3) y UCR (1).
UN ACUERDO ACOTADO AL SENADO
Desde el flamante bloque se encargaron de aclarar que la conformación responde a un acuerdo programático exclusivamente legislativo y que no implica, al menos por ahora, la construcción de un frente político o electoral más amplio. La aclaración no es menor en un contexto de tensiones internas dentro de la oposición y de reconfiguración de espacios de cara a un 2026 que asoma como año clave.
Subiza está referenciada en el passaglismo, el espacio que lidera el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia. Quintana, en tanto, responde al radicalismo alineado con Miguel Fernández, mientras que Leguizamón mantiene vínculos con el exintendente de La Plata, Julio Garro del PRO. La confluencia de estos perfiles marca un armado transversal que busca ganar volumen político dentro del Senado en la búsqueda de pelear por cargos en la Cámara.
LA PELEA POR LOS CARGOS
Más allá de los discursos formales, la creación del nuevo bloque tiene un objetivo concreto: incidir en la distribución de las autoridades de la Cámara Alta. Según trascendió, el espacio apunta a quedarse con una de las vicepresidencias del Senado, un lugar estratégico tanto por visibilidad política como por capacidad de influencia en el funcionamiento del cuerpo.
La movida se da en paralelo a otros reordenamientos dentro de la oposición. Días atrás, el radicalismo había conformado un bloque propio bajo el nombre de “UCR”, lo que evidenció las dificultades para sostener una estructura unificada. En ese contexto, el nuevo bloque aparece como una pieza más en un tablero fragmentado.
¿MÁS INCORPORACIONES EN CAMINO?
En los pasillos del Senado no se descarta que la bancada pueda ampliarse. Una de las posibilidades que se barajan es la incorporación de Nerina Neumann, senadora radical que hasta ahora venía actuando con un bloque unipersonal después de la salida por el recambio legislativo de diciembre de la mayoría de los legisladores que formaban UCR-Cambio Federal. De concretarse, el nuevo espacio sumaría mayor peso numérico y reforzaría su capacidad de negociación.

