Axel Kicillof desembarcó este viernes en la Ciudad de Buenos Aires junto a Augusto Costa, su ministro de Producción y principal referencia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en el distrito porteño. La visita se inscribe en la estrategia del gobernador bonaerense de extender su armado político más allá de las fronteras de la Provincia y sumar apoyos para construir una alternativa nacional de cara a 2027.
El mandatario participó del Congreso Productivo de la Ciudad, organizado por el MDF porteño en el Teatro Astros, donde planteó la necesidad de integrar a la capital al desarrollo del país. La actividad reunió a representantes sindicales, cooperativistas, mutuales, universidades y sectores vinculados con la ciencia y la tecnología.
Pero detrás de la agenda productiva también hay una apuesta política: consolidar una estructura propia en un distrito históricamente gobernado por el PRO y atravesado por disputas entre distintas corrientes del peronismo.
De la Provincia al resto del país
La presencia en CABA se suma a una serie de movimientos con los que Kicillof busca ampliar el alcance territorial de su espacio. En los últimos meses, el gobernador visitó provincias como Misiones, Córdoba, Chaco y La Pampa, mientras que sus principales colaboradores encabezaron encuentros y plenarios en distintos puntos del país para tejer vínculos con dirigentes locales.
La lógica del MDF combina el fortalecimiento de su estructura bonaerense con la búsqueda de aliados en el interior. En esa hoja de ruta, la participación de referentes territoriales en actividades políticas, reuniones sectoriales y plenarios funciona como una vía para ampliar la base de sustentación del gobernador sin anticipar todavía una definición electoral nacional.

La construcción tiene un doble desafío. Por un lado, Kicillof necesita consolidar su volumen dentro del peronismo bonaerenses como plataforma de lanzamiento en medio de las diferencias que mantiene con La Cámpora y otros sectores. Por otro, busca que su proyecto no quede limitado a la provincia que gobierna, en un escenario en el que la discusión sobre el liderazgo y la reorganización del peronismo ya empieza a mirar hacia 2027.
Costa, el nexo con el peronismo porteño
En ese esquema, Augusto Costa ocupa un lugar central. Además de conducir el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, el funcionario es la principal referencia política del kicillofismo en la Ciudad y el encargado de impulsar allí la construcción del MDF.
El cierre del Congreso Productivo sumará un dato relevante para ese objetivo. Costa compartirá un diálogo con los legisladores porteños y excandidatos a jefe de Gobierno Leandro Santoro y Matías Lammens, dos dirigentes cercanos a Juan Manuel Olmos, titular de la Auditoría General de la Nación y uno de los actores con peso propio en el peronismo porteño. Tambien participó el exjefe de Ganinete Juan Manuel Abal Medina
El encuentro abre una instancia de diálogo con un sector que tiene su propia gravitación en la interna justicialista de CABA, donde también se disputa la conducción política con La Cámpora. La presencia de Santoro y Lammens permite, además, vincular la agenda del MDF con dirigentes que ya tuvieron protagonismo electoral en la capital.
El escenario porteño presenta una particularidad: mientras el PRO consiguió retener el gobierno de la Ciudad en 2023 con Jorge Macri, las conversaciones entre ese espacio y La Libertad Avanza para evitar una competencia que divida el voto no peronista también forman parte de las variables que condicionan el tablero hacia 2027.
El discurso productivo como plataforma política
Durante su exposición, Kicillof volvió a cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y vinculó las dificultades de la industria y el empleo con la necesidad de una política federal.
“El gobierno de Javier Milei está agotado y no admite matices ni sustitutos: no alcanza con cambiar a quienes conducen este programa, necesitamos transformar de raíz el rumbo económico de nuestro país”, sostuvo.
El gobernador también advirtió sobre la caída de los salarios, la pérdida de puestos de trabajo y el crecimiento de la informalidad. En ese marco, planteó que la Ciudad debe pensarse como parte de una región metropolitana integrada y no como un distrito aislado del resto de las provincias.
“No hay forma de pensar un proyecto de desarrollo para la Ciudad de Buenos Aires sin una política nacional que acompañe la producción, el trabajo y el bienestar de nuestro pueblo”, afirmó.

Costa, por su parte, destacó que el congreso buscó elaborar un diagnóstico sobre la producción y el empleo en CABA, además de debatir propuestas para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
La actividad concluyó con una consigna que excede la discusión económica porteña: Kicillof llamó a construir una alternativa para la Ciudad, las provincias y el conjunto del país. Un planteo que, en paralelo con las recorridas y los plenarios que impulsa el MDF, busca convertir su gestión bonaerense en una plataforma para ampliar su proyección política nacional.


