Como en una partida de TEG, Axel Kicillof parece haber entendido que para ganar territorio primero necesita consolidar sus posiciones. El gobernador busca reagrupar el MDF en la provincia de Buenos Aires mientras empieza a mover fichas en el interior del país, en una estrategia que combina defensa del suelo propio y expansión para disputar el poder dentro del PJ.
La jugada no apunta solamente a ampliar la estructura política. Después de la elección presidencial del 2023 que dejó al peronismo desconcertado y sin reacción frente al avance de Javier Milei, el kicillofismo busca mostrarse comoejemplo de la resistencia, sumar aliados y construir volumen político para encarar una disputa que excede al bastión bonaerense: la pelea por la conducción del peronismo y, eventualmente, por el manejo del país.
En ese tablero, el MDF aparece como la herramienta para ordenar la tropa propia mientras se ensaya una expansión hacia otras provincias. La lógica es consolidar primero las posiciones donde Kicillof tiene poder y, desde allí, avanzar federalmente, sumar dirigentes y sectores del peronismo que puedan funcionar como aliados.
La tarea tiene un componente bonaerense evidente, pero también una dimensión federal que empieza a ganar peso. El armado que conduce el gobernador necesita mostrar que puede convertirse en algo más que una corriente provincial y construir interlocución con dirigentes de otras provincias, intendentes, legisladores y sectores del peronismo.
Por eso, las próximas jugadas del MDF pueden leerse como parte de una partida más larga. Kicillof no solo busca defender las fronteras de su principal territorio de poder: también empieza a mirar qué casilleros puede ocupar en el mapa peronista nacional.
Larroque coordina los adelantados y Kicillof espera el momento
Andrés “Cuervo” Larroque quedó como uno de los principales responsables de la estrategia federal. Su tarea consiste en coordinar los movimientos de los distintos sectores y detectar dónde existen condiciones para que el gobernador avance, con el objetivo de sumar intendentes, movimientos sociales, centrales obreras y referentes territoriales.
Por el momento, eligieron provincias gobernadas por la oposición. La metodología es la de los “adelantados”: los referentes de salud, educación, producción, infraestructura y otros sectores llegan primero, construyen vínculos y tantean la cancha. Después, con esa información, se definirá dónde y cuándo aparece Kicillof.
El primer desembarco tuvo incluso algún episodio de descoordinación, como la llegada de dos ministros bonaerenses a Entre Ríos sin una agenda común. Pero el esquema comenzó a tomar forma y ahora suma nuevos destinos.
La Rioja fue un caso particular. Kicillof había sido invitado por Ricardo Quintela al homenaje por los 50 años del asesinato de Monseñor Enrique Angelelli, que terminó transformándose en una foto de reunificación de distintos sectores del peronismo que el gobernador no quiso legitimar. Pegó el faltazo, pero envió a Cristina Álvarez Rodríguez, una de las dirigentes de su mesa chica, en representación de la Provincia y de su espacio.
La señal fue significativa: Kicillof no quiere quedar encerrado en la interna y, para entrar de lleno en una pelea nacional, primero busca saber con quién puede contar.
Mendoza y Chubut: gestión, crítica a Milei y la “Casa de Axel”
Este viernes la estrategia tiene uno de sus movimientos más visibles en Mendoza. El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, y el exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi desembarcaron en la provincia con una agenda que combina gestión, crítica al Gobierno nacional y construcción política.
El primer punto fue Tunuyán, donde Katopodis recorrrió junto al intendente Emir Andraos y Martín Aveiro el Centro de Desarrollo Infantil del barrio Urquiza. La obra había comenzado en 2023 bajo el entonces Ministerio de Obras Públicas de la Nación, llegó al 40% de ejecución y quedó paralizada después de la llegada de Javier Milei.

El municipio terminó el proyecto con recursos propios y esa obra será utilizada como ejemplo del contraste que el MDF busca instalar frente a la política de infraestructura del Gobierno nacional.
“Milei no puso un solo ladrillo en Mendoza en casi tres años”, planteó Katopodis, quien cuestionó el abandono de una obra que había sido iniciada por el Estado nacional.
El mensaje no es solamente contra Milei. El contraste busca mostrar qué puede ofrecer Kicillof frente al modelo libertario: obra pública, presencia estatal, producción y desarrollo.
Pero la verdadera jugada política llegará después. el exministro de Infraestructura de la Nación y Ferraresi encabezarán el lanzamiento formal del espacio que impulsa la candidatura presidencial del gobernador bonaerense y abrirán la “Casa de Axel” en la Ciudad de Mendoza.
La convocatoria es impulsada por el diputado nacional Martín Aveiro, la intendenta de Santa Rosa Flor Destéfanis y los intendentes Emir Andraos y Edgardo González, con acompañamiento de la CGT, la CTA y distintos sectores del peronismo mendocino.
Después mantendrán un encuentro en la sede del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) con dirigentes sindicales, políticos y militantes. El sábado, Katopodis continuará con actividades en Guaymallén mientras Ferraresi viajará a Santa Rosa para reunirse con Destéfanis.
La misma lógica se repite en Chubut. El exministro bonaerense de Salud Daniel Gollán desarrolla una agenda que combina reuniones institucionales, dirigentes políticos, sindicatos, universidades y actividades vinculadas al sistema sanitario, además de la presentación formal del MDF Salud Chubut.

El recorrido comenzó en Dolavon, donde fue recibido por el intendente Dante Bowen, uno de los dirigentes chubutenses que ya mostró cercanía con Kicillof y participó del lanzamiento nacional del MDF en La Plata. Bowen, además, aparece como uno de los posibles competidores por la gobernación provincial.
Gollán continuará por Rawson, Trelew y Puerto Madryn y participará de reuniones con referentes políticos, sindicales y universitarios. Entre las actividades previstas figura un encuentro con autoridades de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
La agenda sanitaria había tenido un anticipo con la visita de Nicolás Kreplak a Comodoro Rivadavia. El ministro bonaerense tiene origen camporista y mantiene un vínculo estrecho con Kicillof, aunque desde su entorno buscaron desvincular aquella actividad de una eventual construcción electoral.
El problema de fondo: ordenar 300 MDF en la Provincia
Mientras busca aliados afuera, Kicillof tiene una tarea pendiente adentro. El espacio aspira a contar con 300 estructuras MDF en la provincia de Buenos Aires.
En algunos distritos hay más de una organización que responde al movimiento, muchas veces vinculadas a dirigentes enfrentados entre sí. Por eso, el próximo paso será unificar personerías, ordenar las estructuras y evitar que la expansión termine reproduciendo las mismas internas que el espacio intenta superar.
Carlos Bianco tiene un rol central en esa tarea. El objetivo es consolidar el músculo territorial antes de que llegue una eventual definición electoral.

El primer ensayo será este sábado en Alberti, con un plenario de la Cuarta Sección al que se espera que concurran dirigentes de los 18 distritos. Bianco abrirá la actividad, luego hablará el anfitrión Germán Lago y los intendentes, antes de abrir la participación a dirigentes y militantes.
La lógica será diferente en el Conurbano. Allí no habrá plenarios generales porque podrían convertirse rápidamente en escenarios de disputa interna. La organización se realizará a través de dos mesas: una para los intendentes y otra para los dirigentes “sin tierra”.
El 22 de agosto llegará además el turno de las juventudes, con un plenario en la Universidad Nacional de San Martín.
La discusión, en definitiva, no es solamente cuántos dirigentes tiene el MDF. Es quién controla esa estructura cuando llegue el momento de definir candidaturas y alianzas.
Salud, educación, ciencia y trabajo: las pistas del proyecto Kicillof
El despliegue territorial del MDF empieza a encontrar una segunda pata: qué quiere discutir Kicillof además de nombres y candidaturas. El gobernador comenzó a dar algunas pistas sobre las prioridades que debería tener el peronismo si vuelve al poder, aunque todavía evita ponerle una plataforma electoral concreta a su construcción.
Entre los ejes aparecen salud, educación, ciencia y tecnología, universidad, trabajo y salarios, sectores que el gobernador ubica como centrales frente al rumbo adoptado por el Gobierno nacional.
El planteo tiene una traducción directa en el despliegue del MDF. No parece casual que sus adelantados lleguen a las provincias justamente a través de esos sectores: Javier Rodríguez recorrió Santa Fe con una agenda productiva, universitaria y científica; Bianco y Walter Correa fueron a Entre Ríos sobre la crisis de las pymes y la pérdida de puestos de trabajo; Gollán y Kreplak hicieron pie en Chubut desde la discusión sanitaria; y Katopodis utiliza la obra pública como bandera en Mendoza.
La pregunta es cuánto de esta agenda terminará convirtiéndose en una plataforma nacional si Kicillof finalmente decide competir por la Presidencia. Por ahora, el gobernador evita hablar de candidatura, pero su espacio ya recorre el país alrededor de los temas que podrían convertirse en las bases de ese proyecto.
La expansión del MDF, además, se produce mientras otros actores del peronismo empiezan a mover sus propias fichas. Sergio Massa volvió a mostrar músculo parlamentario y dejó trascender su papel en las negociaciones que permitieron frenar modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego, en una señal para recordar que conserva capacidad de negociación y volumen político nacional.
El gesto fue leído por algunos sectores como un intento de volver a instalarse en la discusión por el liderazgo opositor y mantener abierta la puerta a una nueva aventura presidencial. Incluso hubo guiños desde sectores del kirchnerismo, como el sugestivo “STM” que dejó Juliana Di Tullio en redes.

El dato sirve para ponerle más rosca al escenario: Kicillof está construyendo, pero no construye en un terreno vacío. Massa conserva estructura y capacidad de negociación; el kirchnerismo mantiene su peso propio ysostiene el protagonismo de Cristina; y los gobernadores peronistas tienen intereses y estrategias propias.
La pelea que empieza a ordenar el MDF, entonces, no es solamente contra Milei: es también por quién tendrá la capacidad de ordenar al peronismo cuando llegue la hora de definir liderazgo, programa y candidatura.
Por ahora, Kicillof eligió no apurarse. Mientras sus adelantados caminan las provincias, Bianco ordena la tropa bonaerense y los referentes sectoriales construyen redes, el gobernador empieza a delinear los ejes de una eventual propuesta nacional.
Territorio, estructura y programa: las tres patas de una construcción que todavía no tiene candidatura formal, pero que cada vez se parece más a una preparación presidencial.
La rosca recién empieza, pero el MDF ya dejó atrás la etapa de lanzamiento. Ahorallega la parte más difícil: convertir una estructura bonaerense en una red nacional y esa red en poder político.

