Axel Kicillof evitó pronunciarse sobre las expropiaciones y nacionalizaciones que planteó Ricardo Quintela pero dejó una serie de pistas sobre cuáles deberían ser las prioridades del peronismo si vuelve al poder, en un escenario donde el gobernador bonaerense aparece como uno de los posibles candidatos opositores para 2027.
Durante una rueda de prensa realizada el miércoles en Bolívar, le preguntaron por las declaraciones del riojano, quien había advertido que un eventual gobierno peronista revisaría empresas y activos estratégicos y que “lo que sea necesario nacionalizar, lo vamos a nacionalizar”. Kicillof tomó distancia de cualquier definición concreta y pidió no adelantarse a una discusión electoral que, según planteó, todavía está lejos.
Kicillof evitó hablar de medidas de un futuro Gobierno pero dejó algunas pistas
“Estoy en carácter de gobernador, pero creo que falta para la presentación de candidaturas e incluso falta para las presentaciones de propuestas más concretas”, respondió ante la consulta de Presente Noticias. Y justificó su cautela en la situación económica que atraviesa el país: “Ni sabemos cómo va a estar la situación del país. Imagínense que todo el tiempo dicen la macro está estabilizada y todos los días toman deuda para pagar más deuda. Es tan complejo que no creo que haya que adelantarse” consideró.
Sin embargo, inmediatamente después delineó una serie de objetivos que, según sostuvo, ya forman parte de la gestión bonaerense y podrían convertirse en prioridades para una futura propuesta nacional. “Salud, educación, ciencia y tecnología, universidad, todo lo que abandonó el gobierno nacional” enumeró.
Ciencia, trabajo y soberanía: el otro mensaje
Kicillof también ubicó la ciencia y la tecnología en un lugar central de su planteo. Para el gobernador, la integración de la Argentina al mundo no puede reducirse a una cuestión comercial o financiera, sino que requiere capacidades propias.
“Para hablar de grandes temas solamente va a poder resolver problemas si Argentina tiene soberanía en el terreno científico-tecnológico”, afirmó, antes de cuestionar las políticas del Gobierno de Javier Milei en ese campo.
Después ubicó otros dos ejes: trabajo y salarios, que definió como “cuestiones básicas”. El orden que planteó deja así una hoja de ruta todavía incompleta, pero con algunas prioridades bastante concretas: servicios públicos, educación, universidades, conocimiento, soberanía tecnológica, empleo y poder adquisitivo.
La incógnita, en todo caso, es cuánto de ese esquema podría transformarse en un programa nacional si Kicillof finalmente decide competir por la Presidencia. El gobernador insiste en que todavía falta para hablar de candidaturas y propuestas, pero su frente político empieza a movilizarse en las provincias para debatir estos tópicos.
Y dejó una última definición: el peronismo y el resto de los sectores opositores que coinciden en que el gobierno libertario ataca estas políticas públicas deberán ponerse de acuerdo para ofrecerle a la sociedad una salida. “A esta altura es una salvación a esto que está gerenando Milei”, concluyó.

