Un hecho de inseguridad ocurrió en un comercio de la localidad de City Bell cuando un delincuente ingresó al establecimiento durante la madrugada. El propietario del local recibió la notificación de la alarma a las 7:00, horario en el cual emprendió un trayecto de media hora de viaje para verificar el estado de las instalaciones.
Al arribar al sitio, el damnificado constató que el asaltante logró acceder a través de una ventana elevada que permanecía abierta. Sobre las características del inmueble, el comerciante expresó: “Ya sé que me van a decir que está regalado el local, pero bueno, son todos así abiertos la mayoría“.
El insólito botín que seleccionó el asaltante según el testimonio del dueño
El afectado explicó que existen muy pocos negocios con protección metálica en esa zona y reconoció su sorpresa ante la maniobra del intruso: “Nunca pensé que se iba a mandar por ahí arriba“. Al revisar el interior, comprobó que el inventario no sufrió alteraciones y afirmó: “Por dentro está todo bien, los quesos están todos, la mercadería está toda, las máquinas atrás de la cocina están todas“.
La acción delictiva se concentró de forma exclusiva en el sector de la caja registradora, donde el sujeto se apoderó únicamente del dinero destinado al cambio. Sin embargo, el ladrón omitió llevarse el efectivo de mayor denominación que estaba en el mismo compartimento, ante lo cual el dueño declaró: “Me dejó esto, me dejó 30 luquitas. No sé, se llevó todo el cambio y había nada más esto en billete grande y se ve que no le gusta“.
El comerciante cuestionó el criterio del sujeto al observar la abundancia de productos almacenados en el local y manifestó: “Yo si fuera él me hubiera robado algo de esto, pero bueno, parece que no tenía hambre“. A su vez, remarcó que el individuo dejó intacta la heladera llena de alimentos y concluyó: “Por suerte fue solamente un bobo de plata y nada más. No me robó ninguna máquina ni nada”.
Frente al perjuicio económico menor que padeció, el propietario valoró que la pérdida se limitara a ese efectivo y no a las herramientas de trabajo. “Se ve que era un pelotudo bárbaro”, sostuvo el damnificado sobre el accionar del ladrón que despreció la mercadería valiosa del comercio.
Reparaciones provisorias y solicitud de presupuesto para instalar rejas
Tras verificar el faltante, el comerciante acudió con herramientas para solucionar la vulnerabilidad en la abertura y evitar nuevos ingresos. “Ahora traje herramientas, así que voy a arreglar acá y voy a buscar la forma de trabar la ventana“, afirmó sobre las medidas inmediatas en el inmueble.

Para resolver el problema de forma temporal, el dueño instaló paneles sobre el marco y detalló: “Compré unas maderas, le puse unos angulitos en la punta y le voy a poner esto. Va a quedar así provisorio”. Finalmente, confirmó la gestión de una estructura definitiva para el frente del local: “Ya mandé a pedir presupuesto para una reja, pero por lo menos para que estas noches no pase nada”.


