A pocos días de iniciado enero, el intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, realizó un primer balance de la temporada de verano y aseguró que el distrito atraviesa un comienzo “muy positivo”, con altos niveles de ocupación, fuerte movimiento económico y un flujo turístico sostenido desde los meses previos. Las condiciones climáticas y la conectividad aparecen como factores clave para explicar el buen arranque.
“La verdad que arrancó con todo la temporada y ya lo veníamos notando desde antes del arranque de la misma”, afirmó el jefe comunal, al señalar que durante los fines de semana largos de octubre, noviembre y diciembre “ya tuvimos ocupaciones muy cercanas al 100%”. En ese sentido, en diálogo con La Cielo, remarcó que ese movimiento anticipado resulta fundamental para la economía local: “Es muy positivo para la ciudad porque genera trabajo, genera movimiento económico y también permite que los comercios y quienes viven de la temporada empiecen a tomar ritmo para llegar bien preparados”.
Según detalló Ibarguren, el período de Navidad y Año Nuevo superó los registros de otros años, consolidando una tendencia al alza en el inicio del verano. “Tuvimos un porcentaje de ocupación superior a otros años y eso fue muy positivo”, sostuvo, y agregó que la reciente ola de calor también impulsó la llegada de turistas: “Mucha gente decidió escaparse de las grandes ciudades y eso nos ayudó, con días espectaculares, a diferencia del año pasado que a esta altura hizo un frío terrible”.
Más allá de algunos episodios climáticos puntuales, el intendente destacó que el balance general es favorable. “Si bien tuvimos algún par de días con sudestada y hoy está nublado con llovizna, en general los días fueron buenos y los que vinieron pudieron aprovechar la playa y lo siguen haciendo”, señaló. Incluso, explicó que las jornadas nubladas también generan impacto positivo en otros sectores: “Estos días ayudan al comercio interno que no está en el borde de la playa sino más adentro, como galerías y restaurantes”.
Precios, estadías y el perfil del turista
Consultado por una de las principales preocupaciones de quienes eligen la Costa Atlántica, Ibarguren se refirió al debate sobre los precios y aseguró que existe un trabajo conjunto con el sector privado para sostener la competitividad del destino. “Venimos trabajando mucho con todo el sector hotelero, comercial y gastronómico en todo lo que tiene que ver con los precios”, afirmó, y aclaró que, aunque el Municipio no fija tarifas, “los comerciantes han hecho un esfuerzo enorme para ser moderados en las actualizaciones”.
En ese marco, reconoció el impacto del contexto económico nacional: “Todavía vivimos en un país con inflación; los costos suben porque han subido en toda la Argentina”, explicó, aunque valoró que “por suerte viene bajando y estabilizándose, lo cual es positivo”. Pese a las actualizaciones respecto de la temporada anterior, subrayó que Pinamar mantiene una amplia diversidad de opciones. “Lo bueno que tiene Pinamar es que ofrece una gran variedad de precios y alternativas”, indicó.
El intendente detalló que esa diversidad se refleja tanto en la hotelería como en el mercado inmobiliario. “Hay hoteles de 2, 3, 4 y 5 estrellas, con precios que varían según la calidad y la cercanía al mar”, enumeró, y agregó que ocurre lo mismo con el alquiler de casas y departamentos: “Hay casas frente al mar con costos elevados y otras mucho más económicas hacia el interior de la localidad, depende del tipo de alojamiento que se busque”. Además, remarcó las diferencias entre las distintas localidades del partido: “Pinamar, Pinamar Norte, Ostende, Valeria del Mar y Cariló tienen perfiles de público distintos, y eso también impacta en los valores”.
Respecto a la duración de las estadías, Ibarguren explicó que se trata de una tendencia que fue cambiando con el paso de los años. “Hace 20 o 30 años era normal alquilar por temporada entera, incluso por mes, y con el tiempo eso se fue achicando”, recordó. Actualmente, señaló que “la mayoría de las estadías en casas y departamentos son por quincena”, mientras que la hotelería registra promedios más cortos: “En hoteles, el promedio es de 3 o 4 noches, sobre todo los fines de semana”.
Por último, destacó el impacto de la conectividad en el crecimiento del turismo de escapadas. “Hoy tenemos aviones que llegan al aeropuerto de Villa Gesell, que está a 10 minutos de Pinamar, y una ruta doble mano desde Capital Federal que hace mucho más rápido el trayecto”, explicó. “Eso permite que mucha gente venga por pocos días, incluso solo de escapada, y mantiene el movimiento durante toda la temporada”, concluyó.

