Christian Petersen reapareció públicamente luego del grave episodio de salud que atravesó en la Patagonia y llevó tranquilidad al confirmar que ya se encuentra en su casa, tras recibir el alta médica luego de varias semanas de internación. El reconocido cocinero habló por primera vez desde que sufrió una descompensación durante una excursión en el volcán Lanín y aseguró que, por el momento, los médicos todavía no lograron determinar con precisión qué fue lo que originó el cuadro que lo llevó a terapia intensiva.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, Petersen dejó el Hospital Alemán el martes 6 de enero, luego de permanecer internado desde fines de diciembre en ese centro de salud porteño, al que había sido trasladado en avión sanitario tras una primera atención en Neuquén. Actualmente, el chef se encuentra en su domicilio, acompañado por su esposa, Sofía Zelaschi, mientras continúa con controles médicos y estudios de seguimiento.
“Todavía no saben qué me pasó”
En diálogo con el periodista Juan Etchegoyen, en el ciclo Mitre Live, Petersen relató que todavía no cuenta con un diagnóstico definitivo sobre lo ocurrido antes y durante el ascenso al Lanín. “Por suerte ayer desde el Hospital Alemán me dieron permiso para ir a casa. Aún ellos no saben qué me disparó esto, por lo que no te puedo contar qué pasó”, expresó. En ese sentido, explicó que los resultados clave llegarán recién en los próximos días: “Recién la semana que viene voy a tener los resultados de un estudio importante y ahí te contaré”.
El chef también se refirió a las distintas versiones que circularon durante su internación y buscó aclarar algunos puntos vinculados al episodio en la montaña y al operativo posterior. “Es verdad que bajé del volcán Lanín muy rápido y muy contento. Es verdad que los guías son increíbles. Es verdad que tanto la gente de Junín, de San Martín de los Andes y del Hospital Alemán son los mejores médicos de la Argentina y me salvaron la vida”, afirmó, agradeciendo a quienes intervinieron en su asistencia.
Al mismo tiempo, Petersen reconoció que no recuerda con claridad todo lo ocurrido. “Es verdad que cuando bajé estaba acelerado y por eso fui al médico. Eso es todo lo que te puedo contar porque es lo que me acuerdo”, sostuvo, marcando los límites de su propio registro del episodio.
El último parte médico oficial sobre su evolución había sido difundido el 2 de enero y llevaba la firma del director médico del Hospital Alemán, Norberto Mezzadri. En ese comunicado se informaba que el paciente se encontraba bajo monitoreo permanente, sin complicaciones detectadas hasta ese momento, y que todos los estudios se realizaban conforme a los protocolos habituales, manteniendo la confidencialidad solicitada por la familia.
La internación de Petersen se había iniciado el 12 de diciembre, cuando sufrió una descompensación mientras ascendía el volcán Lanín, en cercanías de Junín de los Andes. Tras ser asistido por guardaparques y personal de emergencia, fue derivado primero a centros de salud de la zona y luego ingresó a terapia intensiva en San Martín de los Andes, donde se le diagnosticó fibrilación auricular y una falla multiorgánica que obligó a un seguimiento crítico. El 26 de diciembre fue trasladado a Buenos Aires para continuar su tratamiento.
Mientras aguarda los resultados de los estudios pendientes, Petersen adelantó que volverá a hablar públicamente sobre su situación cuando tenga mayor claridad médica sobre lo sucedido, en un contexto que estuvo marcado desde el inicio por el hermetismo y la preocupación tanto del ambiente gastronómico como del público que sigue su carrera.

