La Municipalidad de Ensenada movió sus fichas para reactivar la infraestructura local, se abrió la licitación pública para la construcción de la esperada bicisenda sobre el Diagonal 74, una arteria clave que conecta la vorágine urbana con la costa puntalarense.
El proyecto contempla una cinta asfáltica de dos metros y medio de ancho que se extenderá a lo largo de casi siete kilómetros, uniendo la bajada de la autopista con la rotonda del Mirador Néstor Kirchner. Para los habituales concurrentes de la zona, la obra representa mucho más que metros cuadrados de asfalto; es una respuesta directa a una demanda histórica de seguridad vial en un acceso que, sobre todo durante los fines de semana de verano, se vuelve un embudo de autos, colectivos, ciclistas y peatones.
Un pulmón de conectividad con recursos propios
Caminar o pedalear por el Diagonal 74 ha sido, hasta ahora, un desafío de convivencia con el tránsito pesado y los vehículos a alta velocidad. La nueva traza promete ofrecer un corredor seguro para los miles de ensenadenses que eligen la bicicleta como medio de transporte diario, pero también para el turismo regional que adopta a Punta Lara como su escapada verde y ribereña.
Desde el palacio municipal de Ensenada no dejaron pasar la oportunidad de marcar la cancha, la obra se financiará íntegramente con recursos propios de la comuna.
Identidad puntalarense
Para los vecinos de Punta Lara, la obra tiene sabor a conquista propia. La localidad balnearia, que en los últimos años ha visto renovada su costanera y sus espacios públicos, sumará así un eslabón clave para su integración con el resto de la región.
La licitación ya está en marcha. Ahora resta que las máquinas empiecen a rodar sobre el Diagonal 74, en lo que promete ser un corredor de siete kilómetros de soberanía local, pedaleada segura y resistencia al freno de la obra pública.


