Con la reciente muerte de un adolescente por hantavirus en el norte bonaerense como telón de fondo, la preocupación sanitaria volvió a instalarse en la provincia y puso el foco en la prevención de una enfermedad grave que se transmite a través de roedores silvestres. En ese contexto, la Municipalidad de La Plata difundió información clave y una batería de recomendaciones destinadas a reducir riesgos y evitar contagios.
El caso que reactivó las alertas fue el de Rodrigo Morínigo, un joven de 14 años oriundo de San Andrés de Giles que falleció en Pergamino luego de haber sido diagnosticado con hantavirus. El deceso se suma a un escenario que las autoridades sanitarias siguen con atención: durante 2025 se notificaron 77 casos confirmados en todo el país, con 23 muertes, según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación.
A partir de esta situación, desde la Comuna platense remarcaron que la principal medida de prevención es evitar cualquier tipo de contacto con roedores, ya que son los transmisores del virus. En ese sentido, explicaron que el contagio se produce principalmente al inhalar partículas microscópicas presentes en la saliva, la orina o las heces de roedores infectados, especialmente al ingresar a espacios cerrados o mal ventilados donde hubo presencia de estos animales.
Población de riesgo y medidas clave
Respecto a los síntomas, las autoridades indicaron que los más frecuentes son fiebre, cansancio y dolores musculares, aunque también pueden aparecer tos y vómitos. El período de incubación puede extenderse entre 7 y 45 días y, en los casos más graves, la enfermedad deriva en dificultades respiratorias severas y afecciones pulmonares. Ante la aparición de cualquiera de estos signos, se recomienda acudir de inmediato al centro de salud más cercano o consultar con un médico.
El municipio también detalló cuáles son los grupos más expuestos al contagio. Entre la población de riesgo se encuentran quienes viven o transitan zonas con presencia de roedores colilargos, como pobladores rurales, camioneros, transportistas y recolectores de residuos. A ellos se suman guardaparques, guardafaunas, gendarmes, turistas, pescadores y acampantes que utilizan cabañas o refugios naturales ubicados en áreas donde habitan estos animales.
Un dato central que remarcaron desde la Comuna es que los roedores infectados no presentan síntomas visibles, por lo que no deben ser manipulados bajo ninguna circunstancia, ni vivos ni muertos. En caso de detectar su presencia en el hogar o en viviendas cercanas, los vecinos pueden comunicarse al 221 424-4827 para recibir asesoramiento.
En cuanto a la prevención domiciliaria, la Municipalidad de La Plata difundió una serie de pautas prácticas. Entre ellas, ventilar durante al menos 30 minutos los espacios cerrados antes de ingresar, tapar grietas y orificios en paredes, rejillas y cañerías, y evitar que queden aberturas debajo de las puertas por donde puedan ingresar roedores. También se recomendó apilar la leña a más de 30 centímetros del suelo y lejos de las viviendas, guardar alimentos en recipientes cerrados, mantener la basura en cestos con tapa y lavar la vajilla luego de usarla.
Para quienes cuentan con huertas domiciliarias, se aconsejó ubicarlas lejos de la casa y lavar cuidadosamente los vegetales antes de consumirlos. En caso de detectar heces de roedores, se debe limpiar utilizando agua con lavandina y evitar barrer, aspirar o realizar tareas en seco que puedan levantar polvo contaminado.
Finalmente, el municipio hizo especial hincapié en las recomendaciones destinadas a trabajadores rurales. El uso de calzado cerrado, ropa que cubra todo el cuerpo, guantes y barbijo al desmalezar o limpiar espacios cerrados resulta clave para reducir riesgos. Además, se remarcó la importancia de proteger a la fauna predadora de roedores —como lechuzas, zorros, culebras, chimangos y halcones— ya que cumplen un rol fundamental en el control natural de su proliferación.

