Ian Moche nació y creció en La Plata, y desde chico se convirtió en una de las voces más visibles del reclamo por los derechos de las personas con discapacidad, tras las políticas de ajuste del Gobierno nacional en esa área.
Su activismo, ligado a su condición dentro del espectro autista, lo llevó a ganar notoriedad pública y, con ella, a quedar como “objetivo” de una serie de agresiones virtuales que derivaron en una causa judicial.
En las últimas horas, la Justicia porteña dio un paso clave en ese expediente: exhortó formalmente a la diputada nacional Lilia Lemoine (La Libertad Avanza) a dejar de referirse públicamente al preadolescente y a su familia.

Qué dice la resolución
La medida fue dispuesta por el fiscal de primera instancia de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Gustavo Biglino, en el marco de la causa contravencional que investiga los dichos de la legisladora contra Ian y su madre, Marlene Spesso.
Según la resolución, se le exige a Lemoine abstenerse de realizar “cualquier manifestación pública” vinculada al joven, de forma directa o indirecta, así como de aludir a su condición dentro del espectro autista.
El fiscal aclaró que no se trata de una medida cautelar, sino de una exhortación orientada a evitar que la causa siga escalando mientras avanza la investigación. La denuncia se originó luego de que Lemoine cuestionara públicamente la labor de concientización que realiza el chico, al sugerir que existía una “utilización política” por parte de su entorno familiar.
Un joven con exposición nacional
Los dichos de la diputada generaron un fuerte repudio de organizaciones civiles, agrupaciones de familias con integrantes en el espectro autista y especialistas en derechos de la infancia, que remarcaron el impacto psicológico que implica el hostigamiento sistemático hacia un menor de edad desde un cargo público. Algo insólito, único en la historia, y a todas luces, inaudito.
En la causa se investigan cuatro hechos que, según el fiscal, encuadran en la figura contravencional de maltrato en perjuicio de Spesso y su hijo, “agravado en este último caso por ser en perjuicio de un menor de edad con discapacidad”
“Estamos en una sociedad hipócrita en la que una señora puede lucrar con un hijo menor de edad y llevarlo a los medios haciéndolo actuar de autista. Hablo de la mamá de Ian Moche, una señora que no está bien de la cabeza”, había dicho Lemoine en LN+.
No es la primera vez que Ian queda expuesto a este tipo de ataques. El propio presidente Javier Milei había sido cuestionado meses atrás por darle visibilidad, a través de una publicación en la red social X, a mensajes descalificatorios dirigidos contra el púber platense y su madre. Hasta los medios nacionales como Clarín, que vascula entre el apoyo y la crítica al mandatario tuvo una cobertura prolífica acerca de este caso.
Cómo sigue la causa
En la causa se investigan, según trascendió, cuatro hechos que encuadrarían en la figura contravencional de maltrato, agravada por tratarse de una víctima menor de edad con discapacidad.
Moche es representado en la causa por el prestigioso abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien actúa como querellante en representación de Ian y de su familia.
De confirmarse una condena, la infracción prevé sanciones que van desde tareas de utilidad pública hasta una multa, aunque la detención no aplicaría en el caso de Lemoine por sus fueros legislativos, ni tampoco la inhibición de ejercer cargos públicos.
Para la familia de Ian, la resolución representa un freno concreto a una situación que veían agravarse semana a semana. Mientras tanto, la causa principal sigue su curso para determinar si hubo responsabilidad penal y civil por los daños ocasionados a un adolescente que, desde La Plata, se transformó en referente de una causa que excede lo local.

