Una sesión del Concejo Deliberante de La Plata finalizó en un escándalo con agresiones verbales entre integrantes del cuerpo legislativo municipal. El cruce ocurrió tras las intervenciones del concejal Nicolás Morzone contra la conducción del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM).
Durante la discusión, la concejala Gisella Di Dio enfrentó al edil por sus afirmaciones e interrumpió el discurso con acusaciones. La perteneciente al bloque oficialista tildó a Morzone de irrespetuoso, maleducado, sinvergüenza y cobarde mientras las autoridades del recinto solicitaron orden en el debate.
El escándalo en el Concejo Deliberante por las Islas Malvinas
El conflicto inició cuando Morzone hizo uso de la palabra para referirse a un proyecto de la oposición sobre la postura del presidente Javier Milei respecto a Malvinas. En su discurso, el concejal cuestionó el rol actual del CECIM y sostuvo que la organización perdió sus valores originales para responder a intereses de La Cámpora y el kirchnerismo. Asimismo, el edil recordó su labor en el Consejo Escolar y se atribuyó la autoría de la única placa en homenaje a los excombatientes presente en el palacio municipal.
Frente a estas declaraciones, Di Dio interrumpió la exposición del edil desde su banca. Ante los gritos e interrupciones, el presidente del recinto, Galán, llamó al orden a la concejala y solicitó silencio para que el expositor concluyera su intervención. Pese a los pedidos de la presidencia, Morzone calificó el ambiente como un “rancherío de Arturo Seguí”, lo cual elevó el nivel de tensión dentro del recinto.
Tras el cierre de Morzone, el concejal Granillo Fernández tomó la palabra para realizar un desagravio institucional hacia el CECIM y sus miembros. Fernández afirmó que las críticas a la entidad requerían mayor valentía para una discusión presencial en lugar de acusaciones por micrófono. Sin embargo, la calma duró poco tiempo, ya que Morzone volvió a intervenir e insistió en que la concejala no debía gritarle.
Esta nueva declaración de Morzone derivó en que Di Dio reaccionara con dureza e insultos hacia el edil. Ante el descontrol en la sesión, la presidencia dispuso un cuarto intermedio para frenar los disturbios entre los bloques. Durante el retiro del recinto, Morzone intentó brindar explicaciones a la edila, pero la discusión empeoró el clima tenso y terminó con insultos en las escalinatas.
El pedido del CECIM La Plata al canciller Pablo Quirno
En forma paralela al cruce legislativo, el CECIM La Plata encaró una acción legal e institucional frente al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación. La organización envió una carta documento al canciller Pablo Quirno para exigir la aplicación del Decreto 868/2026 y la presentación de una protesta formal ante las autoridades de Chile. El reclamo busca frenar un pacto marítimo y comercial entre una empresa naviera chilena y una firma vinculada a la Corporación de Malvinas.
La abogada de la institución, Laurentina Alonso, advirtió que el trayecto de navegación proyectado vulnera la soberanía argentina en el Atlántico Sur. Desde la entidad afirman que la infraestructura logística se vincula al desarrollo del megaproyecto de extracción petrolera “Sea Lion”. Asimismo, la representación legal remarcó que el acuerdo quebranta la Declaración de Montevideo y resoluciones de Naciones Unidas que prohíben prestar asistencia a buques con bandera ilegítima.
Por otra parte, el CECIM alertó sobre la falta de fiscalización aduanera y de Prefectura Naval Argentina para verificar la carga real de los barcos. Alonso denunció el uso de maniobras con banderas de otros países para eludir controles internacionales, junto al saqueo de recursos pesqueros e hidrocarburíferos sin evaluaciones ambientales. Además, la abogada señaló que la presencia militar de la OTAN en la zona rompe el estatus del Atlántico Sur como área de paz.

