No fue un lunes más en la vida de Estudiantes. El calor agobiante que golpeó a la ciudad antes de la lluvia de la noche hizo un poco más pesado el clima de una mañana muy movida y justo en la previa del partido ante Boca, que esconderá condimentos muy particulares.
Es que desde el preciso momento en que avanzó la venta del Ruso, algo no cayó bien en el plantel. El hecho de que el capitán y referente salga con el torneo empezado con es cosa de todos los días.
“El año pasado me tocó la decisión de darle la posibilidad de ser el capitán. Él sabrá lo que tiene que hacer”. José Sosa sobre Ascacibar.
Más allá de la necesidad de Estudiantes de vender futbolistas para equiparar sus finanzas, que se vaya el capitán hizo ruido. No tanto por la venta en sí, sino por las formas. Por eso las palabras de Sosa. Y por eso la intempestiva salida del volante de UNO: se fue por otra puerta para evitar a los periodistas, cosa exactamente contraria a lo que hizo Sosa, un líder cada vez más líder dentro del plantel.
Ajustes finales, firma y pases concretados
El motivo del enojo que ya es público no hace más que aportarle un condimento más al pase.En principio al club le quedan 3.800.000 dólares por el 80% de la ficha del jugador, el futbolista resigna su 15% y Boca prorratea en su contrato personal la deuda que Estudiantes tiene con el volante. Hoy mismo se hará la revisión médica.
Además, al Pincha llegará Brian Aguirre, el ex delantero de Newell’s que buscará relanzar su carrera luego de un paso fallido por el club Xeneize. El futbolista llega a préstamo (serían 12 meses) con una opción de compra cercana a los 2.000.000 de dólares por el 50% del pase.

