Una trama de explotación sexual infantil quedó bajo investigación en Moreno, donde una mujer de 36 años fue detenida acusada de someter a su propia hija a abusos sexuales a cambio de dinero. La adolescente contó que, desde los 11 años, su madre la llevaba a viviendas de vecinos del barrio San Alberto, en Cuartel V, y la dejaba allí para que abusaran de ella.
La denuncia describe un mecanismo que se habría repetido durante años, desde 2021 hasta abril de 2026. Según el relato de la víctima, su madre arreglaba los encuentros y recibía pagos de entre $10.000 y $50.000. Cuando la chica intentaba negarse, sufría amenazas y agresiones.
En uno de esos episodios, según declaró ante la Justicia, uno de los hombres le habría dicho: “No te podés negar porque ya le pagué a tu mamá”.
La adolescente también señaló que su madre la obligaba a comprar drogas y la golpeaba cuando se resistía. La situación salió a la luz después de que lograra escapar de la casa materna y pudiera denunciar lo que ocurría.
Cinco detenidos tras seis allanamientos en Moreno
Con los elementos reunidos durante la investigación, el Juzgado de Garantías N° 3 de Moreno ordenó seis allanamientos en el barrio San Alberto. Los operativos fueron realizados por efectivos de la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas y Operaciones Complejas de la Policía Bonaerense.

El procedimiento terminó con cinco detenidos: la madre de la adolescente y cuatro hombres señalados en la causa. Los sospechosos fueron identificados como Pedro Juan Villalba Lugo, de 52 años; Julio César Núñez, de 57; Juan Alberto Albornoz, de 73; y Expedito Hemógenes Carrizo, de 78.
Todos quedaron a disposición de la Justicia, mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades penales de cada uno.
La adolescente permanece bajo protección
La causa está a cargo de la fiscal Solange Castelli, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez. La investigación fue caratulada como explotación del ejercicio de la prostitución y abuso sexual agravado.
Entre las pruebas incorporadas figuran informes sobre la salud mental de la adolescente, en los que se describieron indicadores de angustia, temor generalizado y vulnerabilidad.
Actualmente, la víctima permanece en un hogar bajo medidas de cuidado y protección, mientras la Justicia avanza con las actuaciones para esclarecer los hechos denunciados.


