La designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial no sólo abrió interrogantes sobre el futuro político de Manuel Adorni. También reavivó una vieja costumbre de Javier Milei: convertir en funcionarios a personas que años atrás había cuestionado con extrema dureza.
El anuncio llegó este jueves luego de una reunión entre el Presidente y el jefe de Gabinete en la Quinta de Olivos. Fue el propio Adorni quien confirmó que Ravier será el encargado de asumir la vocería presidencial, una decisión que rápidamente puso bajo la lupa antiguos posteos de Milei dedicados al economista.
Mucho antes de llegar a la Casa Rosada, cuando desarrollaba su carrera mediática y académica, Milei utilizó las redes sociales para descalificar repetidamente a quien ahora integrará su equipo de gobierno.
En una serie de publicaciones realizadas durante 2018, el actual mandatario cuestionó tanto la formación profesional como la capacidad intelectual de Ravier. “Ravier carece de velocidad mental para ser parte de un debate de TV. Es lento y poco formado”, escribió en una de sus intervenciones más difundidas.
En otro mensaje fue todavía más lejos al sostener que el economista era “muy pobre en matemática” y que eso le impedía comprender adecuadamente conceptos básicos de economía. También afirmó que era “flojo en microeconomía y matemáticas” y que sus argumentos demostraban “poco conocimiento”.
Las críticas continuaron. Milei llegó a acusarlo de utilizar falacias argumentativas, cuestionó su rigor académico y hasta ironizó sobre sus capacidades profesionales. “Es verdad… suma con muchísima dificultad el pobrecito”, escribió en una publicación que volvió a circular masivamente tras conocerse su nombramiento.
En otro de los mensajes recuperados por usuarios de redes sociales, el Presidente sostuvo que Ravier atravesaba una “crisis de protagonismo” y que buscaba llamar la atención porque “carecía de talento”.
Una práctica habitual
La situación no constituye un hecho aislado dentro de la trayectoria política de Milei. De hecho, se suma a una extensa lista de dirigentes y funcionarios que en algún momento fueron blanco de duras críticas del libertario antes de incorporarse a su espacio político.
Uno de los casos más emblemáticos es el del ministro de Economía, Luis Caputo. Durante años, Milei cuestionó severamente su gestión al frente del Banco Central y del Ministerio de Finanzas durante el gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, terminó convirtiéndose en una de las figuras más importantes de su administración.
Algo similar ocurrió con Patricia Bullrich. Durante la campaña presidencial de 2023, Milei la acusó de haber sido una “montonera tirabombas en jardines de infantes”, una de las frases más recordadas de aquella disputa electoral. Meses después, Bullrich se incorporó al Gobierno y terminó transformándose en una de las principales defensoras del oficialismo.
La llegada de Ravier vuelve a poner sobre la mesa esas contradicciones. Mientras el Gobierno intenta mostrar normalidad institucional en medio de las crecientes turbulencias que rodean a Manuel Adorni, la designación del nuevo vocero también obliga a revisar viejos archivos que muestran una distancia difícil de ignorar entre las opiniones que Milei sostenía antes de llegar al poder y las decisiones que toma ahora como presidente.

