Era el viernes a la noche y Carlos Galván y su esposa tenían hambre. Pasaron por la Confitería La Ideal, en Diagonal 73 y 64, a mitad de camino entre Plaza Rocha, y Plaza Mateu, compraron una tortilla de papa y se fueron a casa.
Al poco tiempo de empezar a comer llegaron los primeros síntomas: náuseas, malestar, vómitos. Lo que pudo parecer un mal momento se convirtió rápidamente en una emergencia. Los dos fueron trasladados al Hospital San Martín e internados bajo observación.
La maldita Salmonella
La mujer se fue estabilizando. Carlos Galván, no. Tenía afecciones coronarias preexistentes y su cuadro se agravó con el correr de las horas. Durante la noche del miércoles, murió. Los estudios médicos confirmaron salmonella, una bacteria que se transmite principalmente a través del huevo crudo o mal cocido y que en pacientes con patologías cardíacas puede ser letal.
Mientras los restos de Galván eran inhumados, en las redes sociales empezaron a aparecer otros testimonios. Un usuario relató que el domingo anterior había comprado una tortilla en el mismo local y terminó atendido en el Instituto del Diagnóstico, donde un coprocultivo confirmó salmonella.
Otro contó que su compañera y él habían comprado una tortilla de papa en la misma sucursal de 3 y 64 la semana pasada y terminaron los dos con vómitos, fiebre y náuseas.
Google Maps “destroza” a la confitería
No eran voces nuevas en el historial del comercio. Las reseñas de Google Maps del local acumulaban advertencias que hoy cobran otro peso.
Delicia Judith Vicioli había escrito hace cuatro meses: “Los de crudo y queso en pan negro la verdad no sé desde cuándo los tendrían. Secos tanto el pan como el fiambre, el queso parecía un plástico duro. No sigan vendiendo mercadería vieja a los clientes que compran desde hace años y de buena fe.”

Marcelo Urquiza fue más escueto, también hace dos meses: “Hoy compramos facturas. Algunas eran viejas y secas, malazas. Cambiaron mucho la calidad.”
Y hace dos años, una usuaria identificada como Lilian dejó una advertencia que hoy resulta escalofriante: “Cuidado con los menú del día. Van reciclando la comida hasta ofrecer un pastel de papas con trozos de cerdo o pollo mal desmenuzado. La rama de perejil y morrón entero que usan para la decoración de los platos anteriores lo cubren con puré y lo venden como pastel de papas.“

Doble clausura
Este viernes al mediodía, la Municipalidad de La Plata clausuró el local bajo la Ordenanza 12.170/21. Horas después, según fuentes comunales, los responsables del comercio violaron la clausura y reabrieron como si nada hubiera pasado.
Las autoridades anunciaron un nuevo procedimiento con ese dato como agravante, lo que podría derivar en una clausura definitiva.
La reacción del local fue un comunicado en redes. Desmintieron cualquier vínculo con el caso, informaron que las libretas sanitarias estaban al día durante la inspección de Bromatología y aseguraron que el origen del problema no provino de sus instalaciones.
Carlos Galván ya estaba enterrado cuando salió el comunicado.

Otro hecho policial muy diferente en “el currículum”
Lo que el comunicado no menciona es que el comercio carga con otro expediente abierto. El propietario, Diego Maximiliano Suárez, fue procesado con prisión preventiva por abuso sexual gravemente ultrajante reiterado contra dos empleadas del local.
La causa fue investigada por la fiscal Betina Lacki de la UFI 2 platense y elevada a juicio oral en el Tribunal Oral Criminal V de La Plata.

