En Luis Miguel: la serie, que ya tiene su tercera temporada en Netflix, se muestra un momento que no fue muy comentado y que tiene que ver con un supuesto plagio en el tema “Nada es Igual” que casi le cuesta al artista una suma de 2 millones de dólares.
En los primeros episodios de la serie de Netflix se muestra que poco antes del lanzamiento oficial del disco, el equipo de Luis Miguel recibe un aviso por una demanda interpuesta en Argentina, debido a que la canción “Nada es igual”, era muy similar a una de un cantante argentino. ¿Qué fue lo que ocurrió en realidad?
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La historia dice que en el año 1999, Luis Miguel tuvo que acudir a Tribunales para declarar como testigo en una demanda por plagio que se realizó en contra de “Kiko” Cibrián, que trabajó con el cantante y quién fue responsable de escribir y producir el tema junto con el cantante Alejandro Lerner.
Tal como se cuenta en la serie de Netflix, La demanda fue iniciada por el compositor argentino Francis Smith, el autor de “De boliche en boliche” entre otros temas. El cantante marcó que la canción de Luis Miguel “Nada es Igual” era una copia de su tema “Y mañana volverás”.
“Nada es Igual”. Luis Miguel
“Me di cuenta de la similitud de algunos acordes de mi tema “Y mañana volverás”, que grabamos hace 25 años con Gabriel Hidalgo y que aún está en las disquerías de Miami, con la canción de Luis Miguel, mientras veía un programa de televisión hace tres años”, destacó Francis Smith en aquellos años.
En ese momento la Sociedad argentina de Autores, Intérpretes y Compositores, determinaron que existían similitudes entre los temas y aunque le ofrecieron llegar a un acuerdo directamente con Kiko Cibrian, al autor argentino se negó. Incluso el propio Luis Miguel aceptó en el juicio que algunas partes de la melodía de su tema eran iguales a las de Francis.
A pesar de las similitudes en el año 2000, se revocaría el procesamiento del presidente de Warner, Luis Méndez, determinando que debido a la naturaleza de la música popular, era inevitable no haber ciertas coincidencias entre las canciones y se le retiraron los cargos de Kiko Cibrián y de Alejandro Lerner.
No fue la única demanda de plagio de Luis Miguel
En 2007 Luis Miguel y Juan Carlos Calderón tuvieron que pagar 40% de las regalías de su canción “Amarte es un placer” luego de determinar que el tema había sido un plagio de “Siento nuestro aliento” del compositor Marco Lifshitz.
Lifshitz declaró que había registrado su obra en 1997, y que en 1999 la llevó a representantes de Warner Music. Estiman que Luis Miguel afrontó un pago de 37 millones de dólares por esta demanda.
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