Un fuerte temporal que combinó lluvias intensas, ráfagas de viento y caída de granizo impactó durante la noche del viernes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), generando serias complicaciones en distintos municipios y afectando tanto la infraestructura como los servicios básicos.
El fenómeno, que había sido anticipado por el Servicio Meteorológico Nacional con alertas de corto plazo, se desarrolló entre las 20 y las 22 horas con una intensidad inusual: en varias zonas se registraron acumulados de entre 50 y 80 milímetros en apenas una hora, un volumen equivalente a gran parte de la lluvia mensual. Las ráfagas, por su parte, alcanzaron picos cercanos a los 100 kilómetros por hora.
Las localidades más golpeadas fueron aquellas del norte y sur del conurbano bonaerense. En distritos como Escobar, Ezeiza y Lomas de Zamora, el temporal dejó a su paso calles anegadas, viviendas afectadas por el ingreso de agua, caída de árboles y voladuras de techos. En algunos sectores, incluso, se reportaron daños en comercios producto de la presión del viento, que provocó la rotura de vidrieras.
Uno de los casos más críticos se registró en Quilmes, donde las inundaciones alcanzaron tal magnitud que varios vehículos quedaron prácticamente cubiertos por el agua, mientras que en otras zonas las corrientes arrastraron objetos y ramas, dificultando la circulación.
En Escobar, especialmente en áreas como Garín y El Cazador, las autoridades locales desplegaron operativos de emergencia para asistir a los vecinos y comenzar con las tareas de limpieza y remoción de escombros. Según indicaron desde el municipio, se trató de una ráfaga “corta pero de altísima intensidad”, que provocó daños significativos en distintos puntos del distrito.
El impacto del temporal también se hizo sentir en el sistema eléctrico. De acuerdo con los últimos datos disponibles, más de 16 mil usuarios quedaron sin suministro, con interrupciones tanto en el área de cobertura de Edesur como de Edenor. Las cuadrillas trabajaban durante la madrugada para restablecer el servicio de manera progresiva.
A su vez, se reportaron inconvenientes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde se registraron filtraciones de agua en algunos sectores que debieron ser señalizados para evitar riesgos a los pasajeros.
Frente a este escenario, los municipios activaron sus protocolos de emergencia con la participación de Defensa Civil, bomberos, fuerzas de seguridad y áreas de servicios públicos. Las autoridades recomendaron a la población permanecer en sus hogares y utilizar las líneas de asistencia ante cualquier situación de riesgo.
En cuanto a las condiciones meteorológicas, el fin de semana continuará con cierta inestabilidad. Si bien se prevé una mejora gradual hacia la tarde del sábado, persistirán los vientos y la nubosidad, con temperaturas moderadas. Para el domingo, se espera una jornada mayormente nublada, con ráfagas que podrían alcanzar los 50 km/h, en un contexto de clima húmedo y cambiante en toda la región.

