El pasado 2 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales con la intención de ser una fecha de concientización sobre la importancia de estas superficies terrestres. Además, en Argentina se celebra el Mes de los Humedales durante todo febrero.
Estos socio ecosistemas, fundamentales para el óptimo desarrollo de la flora y fauna de diferentes territorios, se encuentran en extinción en el mundo ya que se han detectado pérdidas que superan el 35 por ciento desde 1970, según el informe de la Perspectiva Mundial sobre los Humedales.
Los humedales, básicamente, son zonas temporal o permanentemente inundadas, que se regulan por factores climáticos y se encuentran en constante relación con la población. En la provincia de Buenos Aires, cumplen un rol fundamental ya que ocupan el 35 por ciento del territorio: la Laguna de Chascomús, la albúfera Mar Chiquita, la reserva natural Otamendi en Campana, el estuario de Bahía Blanca o la Bahía Samborombón son algunos de los humedales bonaerenses.
No obstante, la pérdida o degradación de los humedales que traería efectos negativos en la naturaleza de la vegetación, animales y población de la región, está ocurriendo en consecuencia de la urbanización, la contaminación, el indebido uso del suelo –como la extracción-, y el cambio climático.
En un contexto donde están en el centro de la discusión leyes ambientales, como la Ley de Tierras, conocer la importancia de los humedales es vital para su protección y cuidado.
7 “beneficios” ambientales que otorgan los humedales
El Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires detalló en sus redes sociales siete servicios ambientales que proveen estos socio-ecosistemas, fundamentales para el ambiente y la comunidad:
- Amortiguación de inundaciones y sequías. Los humedales son reguladores hídricos, absorben el agua de las lluvias, y la filtran a través del suelo y la vegetación.
- Hábitat para la diversidad biológica. Los humedales son hogar de un gran número de especies autóctonas y refugio para especies migratorias o amenazadas.
- Mitigación y adaptación al cambio climático. Los absorben y retienen grandes cantidades de CO2, ayudándonos a mitigar los gases de efecto invernadero.
- Mejoramiento de la calidad del agua. Los humedales retienen y almacenan agua, disponible para el consumo y la producción. Sus filtros naturales eliminan posibles sustancias tóxicas de los cuerpos de agua.
- Provisión de alimentos, materiales y medicinas. Los humedales generan gran producción de plantas, animales y minerales que son utilizados por la población.
- Protección contra tormentas. Los humedales costeros sirven como línea de defensa contra las tormentas, reduciendo el impacto de las olas sobre las comunidades cercanas.
- Educación, recreación y turismo. La belleza natural y la diversidad biológica de los humedales los convierten en un destino ideal para el desarrollo de economías regionales y en sitios de relevancia para actividades de Educación Ambiental.


