Hasta hace pocas semanas que medios argentinos (o inclusive occidentales) utilicen en su lenguaje habitual el término “oligarca” u “oligarquía” era absolutamente imposible e impensado.
Es que para el uso y costumbre instalados, sólo el mencionar esos términos significaba reconocer la existencia de clases dominantes (y por lo tanto otras oprimidas), hecho habitualmente ausente de las líneas editoriales de diarios y portales centrales, generalmente ligados, por pertenencia o dependencia, a los grandes poderes históricamente gobernantes desde un sitial supra político.
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Decir “oligarca” era visto como lo mismo que defender la ‘dictadura del proletariado‘, y reconocer las inequidades y desigualdades como producto de ese ‘stablishment’ opresor.
Que apareciera escrito en un título, una bajada, o el cuerpo de una noticia, era sinónimo de advertencia, castigo o hasta despido, para el periodista díscolo que “osara” apelar a esos términos “vetustos” que en nuestro medio despectivamente se decía que “se habían quedado en el ’45“.
Es que todo aquel vocabulario que remitiera, aunque sea remotamente, a la existencia de una “lucha de clases” se percibía como con “tufillo a zurdo“, o remitía al “primer peronismo”, al que el golpe de estado de 1955 intentó sepultar para siempre… y casi lo consigue.
EL RENACER DE LA PALABRA OLIGARCA
Sin embargo, el conflicto desatado entre Rusia y Ucrania parece haber “desbloqueado” esos términos del diccionario de medios argentinos, claro que limitado al uso contiguo del calificativo “ruso“.
Es decir que esa salida del “freezer” de la palabra “oligarca” u “oligarquía”, por ahora, puede usufructuarse sí, (y sólo si) va con la nacionalidad posterior, que acote el poder y el significado de un término proveniente del léxico clasista de principios del siglo XX.
La palabra oligarquía proviene del griego «olígos» que significa «pocos» y «archos«, que quiere decir “mandar o gobernar” .
Entonces ¿Por qué la referencia de oligarcas es únicamente a los millonarios rusos que no detentan de modo directo el poder político en ese país?
Los oligarcas rusos son acaudalados empresarios de las antiguas repúblicas soviéticas que cuentan con una riqueza acumulada rápidamente durante la era de privatización rusa en el periodo posterior a la disolución de la Unión Soviética en los años 90.
Los medios no son inocentes al sacar del congelador la palabra “oligarca” pero sólo unirla a Rusia.
Lo que quieren transmitir es que el gobierno de Vladimir Putin está intrínsecamente ligado al dinero de estos personajes “nuevos ricos post comunismo” que sostienen su mandato, el cual sería imposible sin esa base económica proveniente de los millonarios de la Rusia post soviética.
Sería interesante que gracias a este levantamiento momentáneo de la prohibición de hablar de oligarquías, se deje de “acotar” a Rusia, y por analogía se permita extrapolar su significado para denominar a los poderosos que históricamente, pero sobre todo en la actualidad, han estado y siguen manejando desde las sombras (y desde los medios de comunicación) los hilos de la política argentina, evitando que se los pudiera denominar cabalmente como oligarcas, sin que el escriba, notero radial o televisivo, corra el riesgo de ser tildado de comunista, bolche (“anche peroncho”) por hacerlo.
Al pan, pan. Al vino, vino, y al oligarca… oligarca.
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