Un hallazgo en una casa de Mar del Plata sacó a la luz una historia que conecta a la costa bonaerense con la memoria más oscura del siglo XX. Se trata de Retrato de dama, un cuadro robado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y desaparecido durante más de 80 años, que fue entregado a la Justicia a comienzos de septiembre y ya se encuentra bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La obra, atribuida inicialmente al pintor italiano Giuseppe Ghislandi, forma parte de la colección que el marchante judío neerlandés Jacques Goudstikker perdió tras la invasión alemana de los Países Bajos en 1940. Sus bienes fueron saqueados y repartidos entre jerarcas del Tercer Reich.

Del living marplatense a Tribunales
La pieza apareció en Mar del Plata, en la casa de Patricia Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, un asesor financiero de Hermann Göring que se refugió en Sudamérica tras la guerra. Una foto en un aviso inmobiliario fue la pista que permitió dar con el cuadro.
Tras una investigación internacional, el fiscal Carlos Martínez y el juez federal Santiago Inchausti ordenaron el secuestro de la pintura. El 3 de septiembre la familia Kadgien entregó la obra al Ministerio Público Fiscal. Luego, un operativo de máxima seguridad la trasladó desde la ciudad balnearia hasta el Palacio de Tribunales, en Buenos Aires, donde permanece en un salón de acceso restringido.

Disputa judicial y diplomática
El traslado fue dispuesto por Inchausti por el “altísimo valor histórico y cultural” del cuadro y por la complejidad de un caso que involucra derecho internacional y posibles reclamos diplomáticos. La fiscalía imputó a la hija del jerarca nazi y a su esposo por encubrimiento, considerándolo un delito vinculado a crímenes de lesa humanidad.
La defensa, en cambio, sostiene que la obra fue adquirida legítimamente y que cualquier posible delito estaría prescripto.

¿Ghislandi o Ceruti? La polémica sobre la autoría
Más allá de la causa judicial, un nuevo debate rodea al Retrato de dama: especialistas italianos cuestionan que sea de Giuseppe Ghislandi. María Luisa Pacelli, directora de la Academia Carrara de Bérgamo, señaló que la pintura figura en el catálogo del artista Giacomo Ceruti, con el título Retrato de una dama con guantes y un libro.
La controversia sobre la autoría suma otro capítulo a esta historia, que va de los salones de Ámsterdam saqueados por los nazis a un living de Mar del Plata, y ahora a los pasillos de Tribunales en Buenos Aires.

