La economía argentina entró en recesión técnica, según el primer informe privado que midió el cierre del tercer trimestre de 2026. El Índice General de Actividad (IGA), elaborado por el estudio de Orlando Ferreres, registró una caída de 1,2% entre julio y septiembre respecto del trimestre anterior, pese a que en septiembre la actividad mostró una leve mejora mensual de 0,1%.
El dato contrasta con la promesa del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había anticipado que llegarían “los mejores 18 meses” de la economía argentina. Sin embargo, la actividad no logró recuperarse del desplome de julio y el tercer trimestre terminó en terreno negativo, luego de que el segundo también cerrara con una contracción.
Según el informe, la actividad económica cayó 0,8% interanual en septiembre y acumuló una baja de 0,3% entre enero y septiembre frente al mismo período de 2025
El resultado confirma el escenario que ya asomaba en los últimos datos oficiales del INDEC. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) había registrado en agosto una mejora de apenas 0,1% mensual, luego de desplomarse 2,8% en julio. Para evitar que el tercer trimestre cerrara en negativo, septiembre necesitaba un salto mensual extraordinario, cercano al 8,5%, según las estimaciones difundidas en la previa.
De acuerdo con el estudio de Ferreres, la actividad se mantuvo prácticamente estancada durante septiembre y el saldo del trimestre fue negativo.
La provincia de Buenos Aires ya había mostrado el deterioro
El retroceso nacional tiene un antecedente en la provincia de Buenos Aires. El indicador PulsoPBA, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, había estimado que la actividad bonaerense cayó 1,6% en el tercer trimestre respecto del período anterior, luego de retroceder 0,4% en el segundo.
De esa manera, la principal economía provincial ya había acumulado dos trimestres consecutivos en baja, una dinámica que ahora también refleja la medición privada para el conjunto del país.
En el caso bonaerense, el deterioro estuvo marcado especialmente por el retroceso de la industria manufacturera y el comercio. En septiembre, la primera cayó 2,1% interanual y el segundo retrocedió 3,5%. La intermediación financiera también mostró una contracción significativa, del 8,3%.
Los números nacionales exhiben un panorama similar en algunas de las principales ramas de actividad, aunque con diferencias en la evolución de cada sector. La industria y el comercio siguen entre los rubros que no consiguen consolidar una recuperación.
La industria no logra despegar
El informe de Orlando Ferreres registró una caída interanual de 1,5% en la industria manufacturera durante septiembre. Con ese resultado, el sector acumuló una contracción de 2,3% en los primeros nueve meses de 2026.
En términos desestacionalizados, el Índice de Producción Industrial de Orlando Ferreres (IPI-OJF) mostró una mejora mensual de apenas 0,1%. El tercer trimestre, por su parte, cerró con una baja marginal de 0,1% frente al segundo.
La debilidad industrial convive con un desempeño dispar de las distintas actividades económicas. El agropecuario registró una caída interanual de 3,9% en septiembre, aunque acumuló una mejora de 5,3% en los primeros nueve meses del año. Dentro del sector, la producción agrícola creció 4,8%, mientras que la ganadería retrocedió 7,5%.
En contraste, las actividades vinculadas con la energía y la explotación de recursos naturales continuaron mostrando números positivos. Electricidad, gas y agua avanzó 7,5% interanual en septiembre, mientras que minas y canteras creció 17,4%, el mayor incremento entre los sectores relevados. En lo que va del año, este último rubro acumula una expansión de 13,8%.
Qué puede pasar con la actividad
El estudio de Ferreres advirtió que las perspectivas para los próximos meses se deterioraron y consideró que la recuperación económica podría demorarse y perder velocidad.
“Pensando en los próximos meses, el deterioro de las perspectivas nos hace considerar que la recuperación de la actividad puede demorarse y ralentizarse”, sostuvo el informe.
De todos modos, el trabajo señaló que las mejoras salariales observadas en los últimos meses podrían contribuir gradualmente a impulsar la actividad.
La confirmación del escenario recesivo por parte de las estadísticas oficiales dependerá de los datos del INDEC sobre el tercer trimestre. Por ahora, el informe privado aporta la primera estimación del período completo y muestra que la mejora mensual de septiembre no alcanzó para revertir dos trimestres consecutivos de contracción.


