Mientras la cuenta regresiva avanza hacia una nueva edición de la tradicional Fiesta provincial del Dulce de Leche en Cañuelas, la trastienda organizativa de semejante despliegue deja al descubierto una maquinaria aceitada de la que poco se ve pero todo depende. A pocos días de la gran cita, Marcelo Digiacomo, coordinador de la Expo Agro Cañuelas y pieza clave en el armado institucional, desentraña en diálogo exclusivo para INFOCIELO los hilos invisibles de un evento que ya es marca registrada de la identidad bonaerense.
“Existe un equipo de trabajo conformado por funcionarios y autoridades que son los que organizan los sectores”, detalla Digiacomo al graficar la complejidad de un evento de tal magnitud. Al tratarse de un acontecimiento masivo, la logística exige precisión quirúrgica, “se deben dividir las áreas de trabajo según el rubro —industrias y comercios, productores de dulce de leche, gastronomía, emprendedores y artesanos, espectáculos— y por supuesto contar con la colaboración de otras áreas como seguridad, tránsito, servicios públicos, etc., y con instituciones como hospital y bomberos voluntarios”.
El engranaje, aclara el coordinador, no se improvisa. “Se arma un plan de trabajo y las Secretarías de Producción y la Secretaría de Desarrollo Turístico son las encargadas de coordinar, gestionar y ejecutar la organización de la Expo”, explica con la rigurosidad de quien monitorea cada detalle del predio. Este año, los números hablan por sí solos, “contamos con más de 500 expositores en todos los rubros y esperamos superar los 180.000 visitantes durante los tres días”, cuenta orgulloso Digiacomo.

Una vivencia para recorrer con los cinco sentidos
La fiesta está pensada para vivirse a pie, entre carpas temáticas y escenarios donde la cultura popular cobra vida. Digiacomo detalla cómo se distribuirá el predio para recibir a la marea turística que cada año colma los accesos al distrito, “la Expo contará con una exposición permanente de empresas y comercios de distintos sectores, así como un patio gastronómico que funcionará durante todo el día”.
La propuesta para esta edición es contar con entretenimiento para que distintas generaciones puedan acercarse al predio y disfrutar de “juegos, sorteos, actividades para toda la familia y dentro de la Carpa del Dulce de Leche se harán degustaciones y podrán comprar productos. En el sector artesanos también habrá una feria local que se extenderá durante toda la jornada y tanto en los escenarios principal como alternativo, espectáculos musicales y de danza”, detalla el organizador instando a que la región también se acerque a Cañuelas en los días festivos.
Historia, mitos y el orgullo de ser Cuna Nacional
Cañuelas es, por sobre todas las cosas, el kilómetro cero de una tradición nacional que conquistó el mundo. El relato de Digiacomo transita con soltura entre el rigor histórico y la leyenda popular que consagró al distrito.
“Cañuelas es Cuna Nacional de la Industria Láctea —con La Martona en 1889—, pero a su vez la leyenda del nacimiento del dulce de leche a partir de un hecho histórico que fue la firma del Pacto de Cañuelas el 24 de junio de 1829 entre Juan Galo de Lavalle y Juan Manuel de Rosas, dio fundamento para la fiesta que realizamos todos los años”, repasa el coordinador.

La postal mítica cobra vida en su voz. “Cuenta la leyenda que Juan Galo de Lavalle llega a la Estancia La Caledonia, propiedad del padre de Juan Manuel de Rosas, para firmar el acuerdo [pactos preexistentes de la Constitución Nacional] y al no encontrar a Rosas decide esperarlo. Una criada de Rosas estaba preparando la lechada para el mate de leche pero al ver al enemigo de su amo se puso nerviosa y olvidó la preparación; cuando llega Rosas firman el Pacto de Cañuelas y deciden sellar la amistad con unos mates, pero encuentran otra preparación: la leche se había convertido en el dulce producto, dulce de leche”.
Sin embargo, Digiacomo marca el puente necesario entre el mito de la lechada olvidada y la consolidación económica, “más allá de la leyenda, quien hace famoso al producto en el mundo fue la fábrica La Martona de Vicente Casares, convirtiendo a este producto de origen nacional en patrimonio gastronómico argentino”.
Con más de medio millar de expositores listos para desplegar su potencial, la ciudad se prepara para albergar una marea de visitantes que buscarán, cuchara en mano, reencontrarse con el sabor de los orígenes. En Cañuelas, el dulce de leche es historia viva, tejido social y una fiesta que, año tras año, ratifica el pulso de la identidad bonaerense.


