El juicio oral y público contra el empresario periodístico Agustín Raimondo entró en su recta final tras una intensa jornada de debate en la que el propio imputado prestó declaración formal ante el tribunal. La causa, que investiga hechos de violencia de género denunciados por su expareja Florencia Mascioli, completó este tramo decisivo con las últimas pruebas testimoniales solicitadas por la defensa técnica. Con este paso procesal, el tribunal dio por cerrada la etapa de recepción de prueba testimonial e informativa, dejando todo preparado para los discursos finales de las partes involucradas.
Durante aproximadamente dos horas, el titular de medios locales expuso su versión de los hechos y respondió a las preguntas formuladas por las partes en la sala de audiencias. En la misma jornada también brindó su testimonio la madre del acusado, completando así la nómina de testigos convocados por la representación legal del empresario. Ambas declaraciones marcaron el cierre definitivo de la fase probatoria, un hito crucial que habilita al tribunal a fijar la fecha para la presentación de las conclusiones y los pedidos de pena correspondientes.
Los cruces clave durante el interrogatorio en la audiencia
Uno de los momentos de mayor tensión procesal durante la extensa exposición del empresario se produjo cuando la querella, encabezada por el abogado penalista Carlos Quirós en representación de Florencia Mascioli, tomó la palabra para interrogar al imputado. El letrado querellante centró su estrategia en indagar las razones por las cuales el acusado había optado por no someterse a los peritajes y evaluaciones psicológicas y psiquiátricas oficiales, en clara contraposición con la denunciante, quien sí atravesó todos los exámenes pertinentes ordenados por la Justicia.
Frente a este cuestionamiento directo, Raimondo justificó su negativa señalando que se trató de una recomendación de tipo legal formulada por el equipo de letrados que ejercía su defensa en la etapa previa del proceso penal. La respuesta del empresario dejó expuesta la estrategia de la querella, que busca poner de relieve la disparidad en las pericias aportadas al expediente, mientras que la defensa sostiene que el ejercicio de no someterse a dichos estudios constituye una garantía constitucional que protege al imputado dentro del debido proceso.

Las expectativas fijadas para la jornada de alegatos finales
Con la culminación de la prueba testimonial, el juzgado estableció que el proceso avanzará de forma inminente hacia la instancia de los alegatos de cierre, programados formalmente para el próximo martes 3 de noviembre a partir de las 9:30 horas. En esta audiencia decisiva, la representante del Ministerio Público Fiscal, la querella particular que defiende los intereses de la víctima y la defensa del empresario expondrán de forma detallada la valoración final de todo el material probatorio reunido a lo largo de la investigación y del debate oral.
Durante dicha jornada, la fiscalía y la querella deberán precisar la calificación legal definitiva de los hechos imputados y formular los pedidos de condena o pena que consideren ajustados a derecho. Por su parte, la defensa técnica del empresario de medios intentará desmontar las acusaciones planteadas y solicitará la absolución de su asistido. Una vez concluidos los discursos y escuchadas las últimas palabras, el tribunal fijará la fecha para dar a conocer el veredicto y la eventual sentencia que resolverá este caso de fuerte repercusión local.


