Lo que debía ser el inicio del cierre de un calvario de más de una década se transformó en una nueva jornada de angustia y sospechas en los tribunales de La Plata. El juicio oral contra el periodista y empresario de medios Agustín Raimondo, dueño de Radio Cool y el portal La Plata 1, fue suspendido inesperadamente debido a que su abogado defensor, Marcelo Peña, no se hizo presente en la sala del Tribunal Oral Criminal N°1.
La noticia cayó como un balde de agua fría para la denunciante, Florencia Mascioli, quien debió enfrentar la presencia del imputado, trasladado esposado desde la Alcaidía de Olmos, para luego retirarse sin que el debate comenzara.
El abogado de la querella, Carlos Quirós, no ocultó su indignación ante lo sucedido, calificando el hecho como algo fuera de lo común en el ámbito judicial. “No hubo ningún escrito oficial por medio del sistema, absolutamente nada, ningún llamado telefónico, no ha habido nada fehaciente que indique por qué el colega no se hizo presente“, explicó el letrado, quien además advirtió sobre la gravedad del asunto: “Esperemos que no sea nada grave porque tiene que ser algo grave para que no haya venido… esperemos que no sea una chicana“.
Revictimización y violencia económica
La suspensión implica un retraso administrativo y profundiza el daño sobre la víctima, quien realizó un enorme esfuerzo logístico y económico para estar presente. “Florencia ha estado 6 horas esperando… entre las violencias está la violencia económica que ella viene sufriendo hace muchísimo tiempo”, señaló Quirós.
La denunciante viajó 600 kilómetros desde su lugar de residencia actual, costeando el traslado con recursos limitados. “Si la jornada no termina para mañana y continúa el martes, ella no puede solventar quedarse. Estamos enojados”, sentenció el abogado, subrayando que este ciclo de violencia parece no tener fin para su clienta.
A pesar del duro golpe emocional, Mascioli se mostró firme ante los micrófonos de La Cielo 103.5. Con lágrimas en los ojos pero la voz decidida, afirmó: “No me sorprende nada de la gente con la que se maneja tampoco. Aunque ahora esté llorando y tal vez no lo pueda entender, mañana voy a venir más fuerte porque esto me da un poquito más de fuerza”.
La mujer, que aguarda justicia por lesiones graves doblemente agravadas y reiteradas desobediencias judiciales, fue tajante sobre su agotamiento: “Esperé años esto, entonces no quiero cargar más con esta historia porque me están matando por dentro”.
Al ingresar más temprano en la mañana de este jueves, también visiblemente emocionada, Mascioli había definido su estado de ánimo antes de entrar a la sala: “Estoy ansiosa, nerviosa y esperando que sea justicia, nada más. Solamente justicia”.
El fuerte descargo de Coscarelli
Uno de los momentos más fuertes de la jornada se vivió durante la comunicación en vivo con el programa “Todo no se puede”.
Su conductor, Juan Cruz Coscarelli, quien fue compañero de trabajo de Mascioli bajo las órdenes de Raimondo, le envió un mensaje de solidaridad absoluta y no ahorró críticas para el imputado. “Hemos compartido justamente laburo en ese lugar nefasto. Desde todo el Grupo Cielo te queremos acompañar. Sabemos de las cosas que te ha hecho este hijo de p…”, expresó el periodista.
Coscarelli destacó que la lucha de Florencia representa a muchos otros trabajadores que sufrieron el accionar del empresario. “Tenés el acompañamiento de muchos colegas que hemos pasado también por la violencia de él… vamos a estar nosotros con el móvil apostado cada vez que este forro esté sentado allí”, prometió el conductor, cerrando su intervención con un contundente deseo de justicia: “Que se pudra en la cárcel”.
Por su parte, la querella ya adelantó que solicitará la pena máxima de 10 años de prisión para Raimondo, buscando que el debate finalmente comience este viernes para acreditar la responsabilidad penal del detenido.
Vivir con miedo
Para Florencia, el calvario no terminó con la detención de su ex pareja. El hostigamiento persistente, que incluyó un viaje de Raimondo de 500 kilómetros para presentarse con un peluche en la escuela de su hija en Tres Arroyos, dejó secuelas profundas. Al ser consultada por el cronista de La Cielo 103.5, sobre qué espera de este juicio, la mujer fue directa: “Justicia. Una pena condenatoria, lo que decía mi abogado, y poder dejar de vivir con miedo, porque todavía tengo miedo”.
Ese temor constante la obligó a recurrir a asistencia profesional para intentar reconstruir su cotidianidad. “Hoy estoy en tratamiento, psicológico, psiquiátrico, intentando sobrellevar la vida y espero que deje de ser así, que espero tener una vida libre de violencia y empezar a vivir en paz nada más”, confesó ante la prensa en un testimonio que refleja el agotamiento de años de maltrato físico y psicológico.
Un cierre necesario
Acompañada por sus letrados y con el respaldo del sindicato de prensa y su familia, Mascioli enfrentó los micrófonos antes y después de ingresar al recinto judicial.
Para ella, este proceso, además de legal, significa un hito emocional de supervivencia. Al referirse a la importancia de la jornada, sentenció: “Representa cerrar la etapa más triste, dolorosa, difícil y fea de mi vida”.
A pesar de la angustia, Florencia destacó el apoyo recibido por su entorno, algo que la ayuda a mantenerse firme en su reclamo. “No soy consciente del amor que estoy recibiendo por parte de todos ustedes, de toda esta gente, de mi familia, de los testigos”, señaló conmovida, aclarando que la dimensión de lo que estaba viviendo la impactaría recién al finalizar la audiencia: “Creo que no soy consciente todavía hasta que entre”. Ahora, la palabra la tiene la Justicia bonaerense.

